| TRASLADO A OTROS PAÍSES.
Bodas civiles en el exterior
Las parejas que viajan a otras ciudades aprovechan los paquetes todo incluido que ofrecen las agencias de viaje.
| LA PRENSA/Archivo |
|
|
| La Ortodoxia judía controla el rito matrimonial.933440 |
JERUSALÉN, Israel/EFE
Cada año, más de 6 mil israelíes viajan unos días a Chipre, la República Checa u otros países en busca, no de unas vacaciones, sino de la boda civil que les niega su país, donde la Ortodoxia judía controla por completo el rito matrimonial.
Conscientes de esta demanda, las agencias de viaje de Jerusalén, Haifa o Tel Aviv ofrecen a los prometidos "paquetes todo incluido" con avión, hotel, ceremonia y hasta los trámites del enlace, que las autoridades israelíes reconocen después como válido.
El destino estrella es, sin duda, Chipre. A apenas una hora de avión de Israel, la isla dividida disfruta además de un clima y playas ideales para enlazar con la luna de miel.
"Aunque algunos se casan y vuelven en el mismo día, la mayoría aprovecha para quedarse unos días, todo por unos mil 500 dólares", cuenta una dependienta de origen ruso de la agencia de viajes Issta de Jerusalén.
Paraguay era uno de estos "destinos matrimoniales" favoritos hasta que hace dos años Israel dejó de reconocer los enlaces en ese país que aprobaba un notario, sin necesidad de que los novios asistieran a la ceremonia.
Este grupo de población israelí, más de un millón de judíos que emigraron a Israel tras la desaparición de la Unión Soviética, es el principal afectado por el completo monopolio del Rabinato ortodoxo sobre la legislación marital y de divorcio, explica la abogada Victoria Gelfand, "Nueva Familia", una ONG que se bate para lograr el reconocimiento legal de las distintas uniones.
Casi un tercio de estos emigrantes pudo establecerse en Israel porque el Estado les considera judíos al tener al menos un abuelo hebreo, pero no las normas de la ortodoxia judía, la "Halajá", por lo que no pueden casarse en el país.
Es el caso de Arcadi y Dina, que se dieron el "sí, quiero" este año en Praga.
|