Verdades de aquí y de allá
Campo Elías Estrada
cestrada@prensa.com
OPINIÓN. Cada vez uno entiende menos a los técnicos de fútbol y por más que alguien los quiera encarar, ellos terminan siendo los dueños de su verdad, que la mayoría de las veces siempre va a estar del otro lado de la de los periodistas o aficionados. Es lógico, son las personas que están en la brega diaria con los jugadores y quién más que ellos para conocer las interioridades de sus selecciones. Finalmente ganan o claudican con sus verdades. Pero cuesta para el periodista o el fanático digerirlas. Veamos por ejemplo lo de la derrota del domingo de Panamá en Honduras.
Yo me quedé con las ganas de ver más minutos al delantero César Medina, que solo jugó los últimos minutos cuando los catrachos tenía cocinado el partido. Me preguntaba porqué Guimaraes puso tanto tiempo a Edwin Aguilar, que tres días después lo más seguro iba a tener toda su oportunidad en su amistoso con la Sub 23 de Costa Rica y no probar con el jugador del Alianza. Entiendo, sin embargo, que el técnico esperaba contar con dos amistosos en la pasada fecha FIFA para haber hecho los ensayos que tal vez hubiese podido desarrollar con los tres delanteros. Está de más entrar a cuestionar el ensayo que el técnico quiso hacer con un delantero de las características del juvenil Aguilar, porque para eso son estos partidos, más allá de lo que refleje el marcador.
En lo particular yo no vi ningún efecto en el ensayo que quiso hacer el técnico pese a la estatura del ex jugador del Tauro, que a lo mejor pudiera tener otras consecuencias con Blas Pérez, Luis Tejada o José Luis Garcés, que son los más indicados si se pretendiera jugar con un punta en algunos de los partidos de la próxima eliminatoria de la Concacaf. ¿Porqué ensayarlo con un juvenil al que todavía le falta cancha?
Con el cambio de Nicolás Muñoz por el mismo Aguilar la selección gruñó y mostró más los dientes, claro, a estas alturas no es lo mismo el ingreso del jugador del Águila de El Salvador que el de Medina, que hacía su primera aparición con la selección y que al final terminó tragándose la predicción que había adelantado el técnico Guimaraes cuando habló en vísperas de ese partido durante una semana atípica de preparación: "Infelizmente Medina iba a tener que tener que correr atrás y entrar un poco a la guerra cuando le toque jugar los minutos que le toquen". A lo mejor estoy exagerando la nota con Medina porque el jugador no tuvo mucho tiempo para ensayar con la selección durante esa semana atípica, que no fue culpa de Guimaraes, no obstante, uno como periodista o aficionado se queda con el cosquilleo de no haber podido ver al jugador del Alianza en un partido que para mí se presentaba justo si no para comenzarlo, por lo menos para haber jugado el segundo tiempo.
No se si Medina vuelva a tener otra u otras oportunidades, pero me parece que la del domingo era la más indicada, por ser un amistoso de una selección supuestamente absoluta que pese a la inclusión de algunos jugadores de la Sub 23, contó con dos delanteros mayores que pudieron haber sido probados para este amistoso frente a un rival mayor, pero que el cuerpo técnico terminó prefiriendo a un juvenil. En el resto del plantel no vi nada especial, el equipo se amoldó a un partido regular, Penedo fue lo mejorcito, no se brilló como en otras ocasiones, faltó peso adelante. En este caso, el ensayo no surtió efecto.
El autor es periodista
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