En la era de las cavernas, era el hombre quien buscaba el alimento; alejándose, para esto, del hogar, por días, pasando páramos y comiendo mal, pero siempre guardó para sí el temor y los sustos, así como todas aquellas bellezas que encontró en el camino.
Hoy esta tendencia se mantiene, aunque con algunas excepciones que reconozco son sorprendentes, ya que algunas mujeres han demostrado tener la capacidad de disfrutar tanto de una fiesta suntuosa en la ciudad, como de pasarla bien entre espinas y lodo, en medio de la nada, sin comodidades, y lo más importante, sin quejarse.
Por lo general, la pasión por la aventura es de uno de los integrantes de la pareja, por lo que la contraparte hará su mejor esfuerzo para pasarla bien.
CÓMO Y DÓNDE COMENZAR.
Hacer un picnic en el mirador de Altos de Campana, el Parque Natural Summit o el Parque Natural Metropolitano es la mejor manera de introducirse al mundo de la aventura, ya que están a minutos de la ciudad, son seguros y ofrecen variedad de atractivos.
Para que esa primera experiencia sea el comienzo de una tradición, es recomendable llevar emparedados, un petate o manta para sentarse, repelente para los mosquitos y cualquier bebida que se preste para la ocasión y el lugar, ya si desea planear algo para sorprender, unas sillitas plegables, un paraguas grande, música y delicatessens que serán un detalle inolvidable.
PARA LOS MÁS OSADOS
Si el propósito es ir un poco más allá de lo común, hay actividades divertidas como un paseo a las comunidades indígenas de Altos del Chagres, una caminata por las caderas de La india dormida o un viaje en balsa por las aguas blancas del río Mamoní.
Para estas aventuras, definitivamente que ya tuvo que pasar mucha agua debajo del río, pero lo importante es que sea algo de común acuerdo, aparte de que se reconozca los límites físicos de cada quien. Salvado esto, unas buenas botas o zapatillas con suela de tracción serán de mucha ayuda, así como una pequeña mochila donde pueda meter bebidas hidratantes, snacks que sean del agrado de ambos, y lo más importante, la cámara para captar esos momentos.
PARA LOS MÁS EXPERTOS
En Panamá contamos con parajes y lugares de sobra para excursiones de varios días, que incluyan acampada, aunque en esos lugares no hay instalaciones sanitarias. Eso no es impedimento para pasarla bien, por lo que no puedo dejar de recomendar el ascenso al Volcán Barú, la caminata por el sendero Victoriano Lorenzo o hacer camping en el Fuerte San Lorenzo en la costa atlántica.
Todo esto suena muy bonito, pero es la preparación técnica y física la que les brindará la oportunidad de hacer de estos paseos, una experiencia memorable y no una fecha para guardar en la última gaveta del archivador de los malos recuerdos.
Yo he pasado por buenas y bonitas experiencias con mi pareja haciendo este tipo de actividades, por lo que casualmente les recomiendo este ejercicio como la oportunidad para reencontrarse con la pareja, dándole la libertad de estar a sus anchas, sin pensar en todo lo que han dejado atrás y, sobre todo, dedicándose ese tiempo tan escaso que el trabajo, las responsabilidades y hasta los hijos consumen día con día.
Por este motivo dedico estas líneas a todas aquellas parejas que disfrutan de esos momentos, en ese lugar donde la madre naturaleza nos acoge. Es importante cuidarla para que así nos siga regalando la oportunidad de ir en pareja a la montaña.
RECOMENDACIÓN
Es recomendable que las primeras actividades en pareja sean a lugares bonitos y con caminatas cortas, para que así puedan conversar y desconectarse de lo cotidiano.