Con apenas 17 años de vida, la internet se ha transformado en un adolescente a quien parece llegarle prematuramente la edad adulta, con fortalezas y debilidades que presagian un futuro incierto. En menos de dos décadas, pasó de ser un proyecto militar y académico, a una ventana al mundo de la información, democrática y plural, capaz de albergar a diversidad de culturas y estilos de vida. Pero de la mano del romanticismo por la aldea global, la internet ha sido blanco de severos ataques que han desnudado una enorme realidad; la autopista de la información está cerca del colapso.
Internet forma parte de nuestra vida cotidiana; en pocos años se ha asentado como un servicio básico para cubrir necesidades no sólo de entretenimiento e información, sino también como auxiliar para proveer diversos servicios.
Cómo afectaría un colapso
Doméstico: El acceso a la red desde el hogar o a través del celular u otros dispositivos sería lento o inexistente. No podría acceder a servicios como mensajería, e-mail, entre otros.
Negocios: La transmisión de datos sería interrumpida o, en el mejor de los casos, intermitente. Los servicios basados en el protocolo TCP/IP serían cancelados o reducidos a su mínima expresión, las pérdidas serían incalculables.
Gobierno: Los servicios y trámites en línea se verían afectados en diferentes medidas, así como controles de nómina y pagos a proveedores.
Academias: Las bases de datos de instituciones académicas estarían fuera del alcance de usuarios remotos, la educación en línea cerraría de forma temporal sus operaciones.
Dos remedios, misma dificultad
Un estudio elaborado por la empresa Deloitte enumera las principales causas que han generado un inesperado crecimiento en el uso de la red, así como sus posibles consecuencias a corto y mediano plazo.
En su estudio, Deloitte propone dos alternativas viables para hacer de la internet un adulto capaz de fungir como plataforma para las nuevas herramientas tecnológicas vinculadas con la conectividad y transmisión de datos multimedia.
1. Inversión: Empresas y proveedores del servicio de internet deberán contemplar invertir alrededor de 240 mil millones de dólares en 2008, para amortiguar el acelerado crecimiento en el número de usuarios y sus consecuencias en el sector.
2. Priorizar tráfico: Alternativa polémica que consistiría en dividir a los usuarios por sectores de acceso a servicios de la red, según sus características, tipo de conexión, hábitos de consulta, entre otros.
La idea es evitar que un usuario tenga acceso a toda la gama de servicios, reduciendo la posibilidad de saturar la autopista de información, mediante la especialización del consumidor.