La Comisión Médica Negociadora Nacional y las autoridades de Salud se aprestan a medir fuerzas: los médicos reclaman ajustes salariales que suponen un importante aumento de la planilla y el Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social prefieren discutir el tema bajo el paraguas del Diálogo por la Concertación Nacional y pedirle cuentas a los galenos sobre la calidad de su servicio.
En medio están los supuestos beneficiarios de los sistema de salud del Estado, que son los que cargarán con las consecuencias de un paro si este se concreta. Y son supuestos beneficiarios porque, tras las reformas a la Caja, los asegurados no se sienten retribuidos, pese al aumento de las cuotas. Peor aún, ha habido más de cien muertes causadas por las entidades de salud del Estado.
Por eso no hay que olvidar que el usuario es el que paga el salario de las partes en conflicto, pero es el que ha sufrido luto y dolor. La intransigencia puede ser el camino para seguir castigándolos con saña y desprecio. |