¡Una lástima!
Gustavo Ampudia P.
gampudia@prensa.com
OPINIÓN. No existen palabras para describir el grado de irresponsabilidad de Roberto Vásquez.Su actitud poco importa ante la responsabilidad que tenía, no solo afectó a la promotora, medios de comunicación y público en general, sino a los 17 púgiles que sí hicieron el peso para sus respectivas peleas.Quitarle la comida a alguien es algo abominable, y eso precisamente fue lo que hizo La Araña.
Yo espero que la Comisión de Boxeo, mañana lunes, le imponga a Vásquez una sanción ejemplar, ya que situaciones como esta no se pueden pasar por alto.El trabajo de un boxeador no es la pelea en sí, sino el trabajo que hace para prepararse. Sus entrenamientos.Son casi tres meses entrenando, haciendo dieta, privándose de muchas cosas para la noche del combate hacer una buena presentación.
Pero... ¡qué bonito! Por un boxeador irresponsable, en este caso Vásquez, el trabajo de un púgil que se mató entrenando quedó en el vacío. ¡Eso no es justo! También el público que compró sus boletos para ver el retorno de La Araña fue engañado, y no por la promotora que hizo su trabajo. La responsabilidad recae en Vásquez y su equipo de trabajo.
No es un secreto que le tengo mucho aprecio a Vásquez, a quien vi crecer como boxeador. Estuve con él cuando se coronó ante Beibis Mendoza y viajé a Francia a su defensa ante Sakata, pero esto no tiene perdón.
El autor es periodista
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