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Inconciencia
Los desechos no solo deterioran la belleza natural del mar y los ríos, sino también causan la muerte de cientos de animales que habitan en estos sitios.
| LA PRENSA/Archivo |
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| Restos de una tortuga en Playa Venao.932238 |
Crisly Florez
cflorez@prensa.com
A nadie le gusta visitar ríos o playas que estén sucios y contaminados. Sin embargo, son muy pocos los que recuerdan recoger la basura que dejan cuando van de paseo.
Durante los días libres de fiestas patrias, hay quienes deciden partir a diferentes puntos del país en busca de la belleza y tranquilidad que ofrecen estos sitios.
Lo ideal sería que su visita no dejara consecuencias. Pero no es así. La mayoría no solo deja sus huellas en la arena, sino desechos. Estos, no solo dañan la belleza natural de estos sitios, sino que también pueden causar la muerte de cientos de especies en el mar.
Por ejemplo, afecta a las tortugas marinas, ballenas, delfines, peces desde tiburones hasta los corales, explica Gabriela Etchelecu, bióloga y directora de Fundación Mar Viva.
Estos animales confunden los cartuchos, chancletas, envases de aluminio, plástico, entre otras cosas, con alimentos, pero sus estómagos no pueden digerirlos y mueren generalmente intoxicados.
Las aves marinas también registran una mortalidad significativa por el consumo de basura, principalmente plásticos pequeños que flotan en el agua, afirma Etchelecu.
Por otro lado, al depositar basura orgánica en el agua esta atrae a un gran número de bacterias y protozoarios que se alimentan con esos desechos.
En consecuencia, la actividad de estas bacterias aumenta, su reproducción a gran escala también y con ello, crece exageradamente su población que se caracteriza por consumir un alto volumen del oxígeno disuelto en el agua. Este proceso causa la muerte de muchos peces, que se quedan sin ese elemento indispensable para realizar el proceso respiratorio, señala Jenny Echeverría, coordinadora de Educación Ambiental de la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza.
Agrega la especialista que ese proceso, conocido como fermentación, ocasiona que el agua se vuelva turbia, que despida olores fétidos por la presencia de ácidos y originará la muerte de muchos peces, en ocasiones de importancia económica para el hombre.
Jorge Tovar, biólogo de Fundación Natura, afirma que la raíz del problema radica en la falta de educación ambiental que hay en la población.
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