| PROGRAMA DE TITULACIÓN.
Incoherencias inexplicables y peligrosas
I. Roberto Eisenmann, Jr.
Sin duda alguna la lucha contra la pobreza es -o debe ser- la más alta prioridad de todos los panameños. Tampoco hay duda alguna de que en esta lucha una de las acciones más importantes es la de la titulación que "convierte los activos de los pobres en capital" (Hernando de Soto). Panamá ha tenido -afortunadamente- un programa de titulación masiva que es proyecto de Estado, ya que se inició hace 3 ó 4 gobiernos, primero con técnicas manuales de medición y hoy con tecnología satelital que ha permitido incrementar geométricamente las titulaciones.
El programa se llama Pronat e incluso tiene un consejo consultivo con representación de la sociedad civil. Todo procedía muy bien… y las titulaciones iban en aumento para beneficio de los pobres, pero pareciera que cuando los asuntos van bien, nos sale aquel cobre que nos exige dañarlo.
En julio de este año el Ministerio de Economía y Finanzas emitió la Resolución 090 que dejó sin efecto la Resolución 062 de 2003 que regulaba el procedimiento de titulación de los derechos posesorios ("derechos posesorios" son los títulos de hecho que tienen los pobres sobre sus activos inmobiliarios). Entonces, ¿qué justificación se ofrece para este exabrupto que ha puesto en entredicho todo el programa de titulación de tierras de los pobres que lleva a cabo Pronat, que dicho sea de paso opera precisamente en el mismo Ministerio de Economía y Finanzas?
La propia Resolución 090 se justifica con estas palabras geniales: "la Resolución 062… atenta contra el principio de discrecionalidad que rige la disposición de bienes propiedad de la Nación…", bla, bla, bla. "Discrecionalidad" es la palabra favorita de los burócratas corruptos; es lo que les permite coimear a discreción.
Hace varias semanas la representante por parte de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana ante el consejo consultivo de Pronat, alertó sobre esta inexplicable incoherencia a las altas esferas del MEF, indicando que la Resolución 090 era contraria a la política de titulación masiva de Pronat que forma parte vital del programa de lucha contra la pobreza de este y anteriores gobiernos.
La reacción fue lógica y comprensiva: dijeron que la resolución había sido un error que debía ser derogada, pero la resolución sigue ahí… y el peligro de acabar con uno de los proyectos sociales más importantes del Estado… allí.
La eficacia institucional de un gobierno en que la mano derecha y la mano izquierda de un mismo ministerio no saben qué hace ni la una ni la otra, es una situación vergonzosa. ¿Será que se tendrá que recurrir al único partido eficaz… el Partido de la Calle? ¿Será que tendrán que salir a la calle todos los pobres con sus derechos posesorios en peligro para que alguien en la cúpula del Ejecutivo tome una decisión inmediata sobre un tema de justicia tan -pero tan- obvio? ¿Será posible tanta ineficacia, insensibilidad y torpeza política en un gobierno que llegó al poder con los magníficos lemas "Cero Corrupción" y "¡Sí se puede!"?
Amanecerá y veremos.
El autor es presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana
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