| DESASTRE.BUSH VISITÓ ZONA AFECTADA.
Controlados tres de los 18 focos de incendio
Cinco personas murieron carbonizadas y otras siete fallecieron tras las evacuaciones.
Los meteorólogos pronostican que la situación va a seguir mejorando en los próximos días.
| EFE/Andrew Gombert |
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LOS ÁNGELES, EU/DPA
Tras cinco días de trabajo para combatir las llamas en el estado norteamericano de California, los bomberos lograron controlar ayer tres de los 18 focos, ayudados por una disminución de la intensidad de los vientos.
Cinco personas murieron carbonizadas, mientras que otras siete -la mayoría de ellas de un asilo de ancianos- perdieron la vida durante o después de las evacuaciones.
El presidente estadounidense George W. Bush visitó ayer la región. Junto con el gobernador de California Arnold Schwarzenegger, el mandatario sobrevoló con un helicóptero las zonas devastadas por las llamas, en los peores incendios en la historia del estado.
"Los bomberos hicieron algo extraordinario y pusieron en riesgo su vida por otras personas", dijo.
Al mismo tiempo, desestimó las comparaciones entre la rápida respuesta ante estos incendios y la lenta reacción tras el paso del huracán Katrina en 2005.
"Muchas personas en todo nuestro país se movilizaron por la difícil situación de los ciudadanos que perdieron sus casas", dijo Bush a periodistas. "Yo vine para garantizar que el gobierno federal provea la ayuda en el ámbito local".
"No hay dudas de que una gran cantidad de personas están sufriendo, no hay dudas de que hubo pérdidas terribles", añadió. "No los vamos a olvidar en Washington DC. Queremos que las personas sepan que hay un día mejor después".
En tanto, hubo algunas escenas desgarradoras al retornar a los barrios en los que vivían.
"Todo está quemado, todo se perdió. No sé cómo continuaré", se quejó una mujer que estalló en lágrimas frente a su casa devorada por las llamas.
Según las primeras estimaciones, sólo en el condado de San Diego, los daños superan los mil millones de dólares. Unas mil 600 casas y mil 700 kilómetros cuadrados quedaron reducidos a cenizas.
Sin embargo, algunos propietarios de casas incendiadas no se dejaron desalentar: "Sabemos que vivimos en una región con riesgo de incendios. Pero nosotros amamos California y vamos a reconstruir todo", opinó un hombre.
Por otra parte, muchas personas se quejaron de problemas para respirar. "Hace calor y hay cenizas en el aire. Casi no puedo respirar", dijo una habitante al ser trasladada al hospital.
Los meteorólogos estiman que la situación seguirá mejorando. El aire húmedo proveniente del Pacífico facilita el trabajo de los 9 mil agotados bomberos, muchos de los cuales vienen de los estados de Nevada, Nuevo México y Arizona. También participan en las tareas de extinción mil 500 miembros de la Guardia Nacional. Gracias a la mejora del tiempo, hoy también pudieron partir más aviones hidrantes. "Estamos logrando buenos avances", informó un bombero cerca de Lake Arrowhead.
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