| CONFERENCIA. EN BUSCA DE UNA MEJOR CALIDAD DE VIDA.
Cuestión de seguridad y fe
Cuenta María Marín que el miedo debe ser un factor que prepara a las personas a enfrentar cambios en la vida.
| Cortesía Marín |
|
|
| COMPROMISO. Los boletos de la conferencia están a la venta en Blockbuster a un costo de 25 dólares.929881 |
Rella Rosenshain
rrosenshain@prensa.com
Mucha dosis de confianza, menos carga negativa y una vacuna para controlar el miedo será la fórmula que la puertorriqueña María Marín, experta en el arte de negociar, sustentará en su conferencia "Mujer sin límite" este jueves 25 de octubre a las seis de la tarde en el hotel Marriott.
Luego de enseñar por muchos años el arte de negociar a nivel corporativo, esta conferencista internacional descubrió que la diferencia entre un buen y mal negociador radica en el nivel de seguridad que tiene de sí mismo.
"Cuando te sientes seguro de ti, tomas más riesgos, te adelantas a la vida, nada te detiene porque el miedo lo pones a un lado, y no es que se haya ido, sino que aprendes a dominarlo", comenta Marín -con un timbre de voz cargado de energía - vía telefónica desde la habitación de un hotel en Nueva York, ciudad que visitó recientemente para compartir sus conocimientos en la materia.
LOS SUEÑOS SE HACEN REALIDAD
Para Marín, todo es cuestión de fe. Aclara que no se necesitan muchos atajos que conduzcan al camino del éxito, sino que basta con tener confianza a pesar de desilusiones y fracasos encontrados a lo largo de la vida.
"Confianza significa fe, y ésta quiere decir anticipar y esperar lo bueno, lo que es contrario al miedo", apunta. Y continúa: "Está probado que donde enfoques tanto tu energía como tus pensamientos, eso se materializará en tu vida".
La especialista considera que lo que separa a las personas de sus sueños es la falta de convicción.
Explica que, justamente en el momento en que se piensa en una meta, se construyen los sentimientos. Si el pensamiento es negativo, se produce un sentimiento con esta misma cualidad que le envía una vibración así al universo. Es por ello que recomienda pensar y sentir lo que se quiere con firmeza.
Pero desear algo sin dejar espacio a las dudas no es suficiente. Marín detalla que es necesario que las metas se cuenten en voz alta. "¡Las palabras tienen un poder increíble! Yo digo que el universo y Dios te escuchan cuando tu sueño se pronuncia en voz alta; algo mágico sucede porque lo decretas", recalca.
DIOS, VIDA Y DESTINO
A pesar de haber sido bautizada y criada como católica, Marín no profesa ninguna religión, pero se considera a sí misma muy creyente y espiritual. Tampoco las critica, pues contempla a todas como buenas ya que, de alguna u otra forma, procuran acercar a sus fieles a Dios, quien es para ella un ser infinito, símbolo de amor. "¡Yo soy tan positiva que creo que no existe ni la gente mala! El que es malo lo es porque no está enseñando esa parte de amor del que todos venimos", cuenta.
Para Marín, el propósito de la vida no consiste en sacrificios ni en intentos de cambiar el mundo. Ella cree que nuestra misión es única: ser feliz. ¿Y cómo serlo? A esto responde: "Dios nos dio un talento, y el día en que lo apliquemos seremos felices. La felicidad es una decisión que está en nuestras manos todos los días y es un derecho que nadie nos puede quitar; uno mismo decide si quiere tener un día dichoso o no".
Opina que cada vez que se toma una decisión, uno mismo va forjando su propio destino.
Y destinos... ¡hay miles!, afirma. Sin embargo, Marín comenta que existen religiones que sí creen que la vida futura está concretizada. "Dicen que ni de religión ni de política se habla, porque la gente nunca está de acuerdo con uno, pero... ¡imagínate qué aburrido sería que ya estuviese escrita la historia de nosotros! Dios es creador... Pienso que lo bello de todo está en la dicha de poder crear un nuevo día", confiesa.
|