| 2008.
Proyecto del Presupuesto del Estado
Domingo Latorraca M.
Recientemente, el Órgano Ejecutivo presentó ante la Asamblea Nacional el Proyecto de Ley por el cual se establece el Presupuesto General del Estado para la vigencia fiscal 2008 (PGE), el cual asciende a la astronómica cifra de aproximadamente $8 mil 300 millones. Este presupuesto, pareciera que lejos de estar orientado al requerido sentido de ahorro del Estado, alcanza una nueva cifra récord y abulta aún más el gasto de operaciones del Estado. A continuación algunas notas preliminares de esta importante herramienta de implementación de las políticas gubernamentales.
En cuanto a los aspectos fiscales, el PGE 2008 establece un servicio de la deuda de $1,360 millones, incluyendo aproximadamente $820 millones en pago de intereses y unos $540 millones en amortizaciones. También incluye nuevas contrataciones de financiamiento por el orden de $1,360 millones, lo que, luego de restarle la amortización programada de $540 millones, y con una ejecución del 100% del PGE (poco probable), el aumento de la deuda pública incluida en el PGE es de más de $800 millones. Debido al bajo nivel de ejecución presupuestaria, el aumento seguramente será menor. Sin embargo, a pesar de un aumento significativo en los ingresos corrientes esperados, pareciera que el saldo absoluto de la deuda continuará aumentando el próximo año.
Con relación a los ingresos corrientes, el PGE incorpora un nuevo incremento significativo en los ingresos tributarios -quién no recuerda la reforma tributaria del año 2005 y el CAIR- concepto que grava el ingreso sin considerar los costos y los gastos. De hecho, entre los años 2004 y 2008, los correspondientes presupuestos muestran un aumento de los ingresos tributarios de $791 millones. Por otro lado, los aportes totales del Canal de Panamá se espera que alcancen los $728 millones, un incremento de $391 millones a partir del año 2005. Entre estos dos incrementos, el Estado cuenta con $1,182 millones de ingresos corrientes adicionales cada año.
Por el lado de los gastos, contrario a lo que algunos aducen, estos continúan aumentando sin que pareciera existir un sentido de austeridad y responsabilidad. Así, tenemos que los gastos de operaciones del Gobierno Central se han incrementado en $418 millones si se compara el PGE 2004 con el proyecto de presupuesto presentado a la Asamblea Nacional, alcanzando los $1,453 millones. Un incremento en los gastos de operaciones, que no incluyen las inversiones en infraestructura y de interés social, de 40% en apenas tres años difícilmente puede considerarse como parte de una política financiera austera. Los gastos de operaciones de la Asamblea Nacional han pasado de $39 millones en 2004 a $48 millones en el proyecto de presupuesto, un incremento de más del 20%; adicionalmente, un grupo de diputados exige el restablecimiento de las partidas circuitales, eliminadas a partir del año 2002, y razón por la cual el proyecto de presupuesto general del Estado de ese año fuera rechazado por ese órgano del Estado.
Es evidente que el saneamiento de las finanzas públicas ha sido un logro importante de las autoridades, por la vía de más impuestos a la clase media y a las empresas, y más ingresos del Canal de Panamá. Sin embargo, poco o nada se ha logrado en cuanto a la reducción del gasto público y de la planilla estatal, tal como se prometió. Mientras, los problemas de seguridad, corrupción, transporte público, salud y educación persisten. Con más de $1,000 millones en ingresos adicionales cada año, y con un poco de voluntad, muchos de estos problemas pudieran comenzar a resolverse.
El autor es presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá
|