Unidos para el desarrollo
318 granjas en el país.
El Patronato de Nutrición es un ejemplo de cómo la unión puede cambiar la vida de las personas que tienen acceso limitado a la comida.
Su trabajo empezó en 1991, pero es hasta 1997 cuando se crean las primeras granjas autosostenibles, como una alternativa para brindar a los campesinos de escasos recursos y a los indígenas la oportunidad de cultivar su propio alimento, como cuenta su directora, Yariela Gallegos.
Ella agrega que 10 años de experiencia le han dado a los que dirigen el Patronato la oportunidad de realizar ajustes para lograr el funcionamiento óptimo de las granjas, para que las personas que las trabajan pasen de simples productores de alimentos de autoconsumo a empresarios que comercializan y exportan.
Entre los cambios hechos para mejorar el funcionamiento de las granjas está el que ahora los terrenos donde funcionan –salvo los casos de las que están en la comarca–, no se alquilan, se compran, y que también se les ayuda a obtener su personería jurídica.
Gallegos explicó que en la actualidad, 41 granjas de las 318 que tiene el Patronato tienen personería, y otras están en proceso de obtenerla.
Del grupo de las 14, unas seis exportaron sandías durante los años 2005 y 2006, y los productores de otras seis granjas comercializan su producto con una de las empresas que suministran al Ministerio de Educación la crema enriquecida.
Gallegos reconoce que el camino no es fácil, pero la experiencia es placentera.
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