Nicaragua mandó un aviso
Campo Elías Estrada
cestrada@prensa.com
OPINIÓN. Hace unos días me decía un colega que si Panamá no pasaba a la siguiente fase de la eliminatoria olímpica con el equipo Sub 23 de fútbol que viene preparando Alexandre Guimaraes, estaríamos hablando de un rotundo fracaso. Pues bien, la derrota que tuvo la selección nacional el martes contra Nicaragua es una clara advertencia de lo que nos podría suceder en el camino a las olimpiadas de 2008. Los jugadores tienen que estar claros y no presumir que por el hecho de haber asistido de manera consecutiva a los últimos tres mundiales juveniles, están por arriba de fulano o perengano, también el cuerpo técnico tendrá que examinar con mucho detenimiento la derrota, mirarla mucho más allá de lo meramente deportivo. Ayer un distinguido ex árbitro me decía que en estos momentos perder con Nicaragua es como estar retrocediendo 20 años; muchos deben estar pensado de manera igual, y sin el ánimo de menospreciar lo que tuvo o tiene el fútbol nicaragüense, la selección juvenil que jugó el martes en Diriangen es lejos mucho más que el seleccionado centroamericano, con jugadores de experiencia que han participado en mundiales de la categoría e incluso algunos pocos con la selección mayor.
Por eso, es injustificable perder a estas alturas de la película con los nicaragüenses, un rival que hace un año (18 de octubre) nos empató en la eliminatoria Sub 17, en El Salvador, un resultado que dejó a Panamá prácticamente fuera de avanzar a la siguiente fase. Está claro que el del martes fue el primer amistoso internacional del equipo preolímpico, donde no se jugaba nada y que hoy se podría mejorar la imagen si se saca un buen resultado contra un club guatemalteco. Guimaraes podrá justificar con una y mil razones el resbalón del martes, pero es preocupante que en este tipo de partidos y ante un rival "supuestamente" inferior, nuestros jugadores se relajen tanto al extremo de perder la brújula, así se haya propiciado la mayor cantidad de situaciones de gol en el partido. Nicaragua ya dio un aviso de lo que puede suceder en el futuro, donde cada vez se confirma que en la cancha no hay equipo chico. La próxima eliminatoria del mes de noviembre contra Honduras y El Salvador habrá que afrontarla con toda la seriedad del caso. Que los jugadores se metan en la cabeza que lo que se ha hecho en el pasado hay que reflejarlo en la cancha, así se tenga en frente a Nicaragua.Lo del martes fue una lección que espero los jugadores sepan asimilar.
El autor es periodista
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