| EMPRESAS. Efectos del Cambio climático.
Lunes en la mañana
Invirtiendo en la seguridad global
Por Peter Schwartz
El cambio climático puede ocurrir de la noche a la mañana, y sus efectos suelen ser devastadores. La forma en que empresas globales respondan en la actualidad en regiones más castigadas afectara la viabilidad de los mercados en esas zonas.
En lugar de retirarse de ellas, sin embargo, las compañías necesitan mejorar su resistencia futura. Se trata no solo de un asunto de estrategia sino de responsabilidad social corporativa.
Podemos esperar, para las próximas décadas, que aumenten los niveles del mar y que se acrecienten las sequías, las tormentas y las inundaciones. Esos eventos se convierten en preocupaciones de seguridad para las empresas cuando las personas se ven obligadas a huir, la infraestructura queda destruida, los ecosistemas fracasan, la agricultura es afectada, aumenta la volatilidad económica y algunas regiones se convierten en zonas inhabitables.
Sabemos que los graves efectos climáticos pueden destruir prósperos entornos comerciales e incluso sociedades. La prolongada, monstruosa guerra en Darfur es apropiadamente entendida como un genocidio causado por la lucha para controlar recursos que resultaron del tipo de eventos que acompañan los cambios climáticos. El huracán Katrina afectó de manera tan grave la infraestructura local que muchas empresas todavía no se han recuperado.
Imagine el lector lo que ocurre cuando, incluso con un modesto ascenso del nivel del mar, Bangladesh, país afectado por constantes inundaciones, sufra monzones cada vez más graves. Eso dejara al país totalmente sumergido. Más de 100 millones de personas se verán obligadas a buscar refugios en la vecina India o en China, causando peligrosas tensiones a nivel social y económico. O imagine una sequía en el sur de China que reduzca de manera drástica el flujo del río Mekong, que atraviesa seis naciones de Asia. Los conflictos que podrían surgir de disputas por el agua afectarían las economías de rápido crecimiento de la región.
Las empresas necesitan predecir las formas en que el cambio climático podría afectar directamente sus negocios. Eso incluye ruptura de la cadena de abastecimientos, emigraciones de empleados, aumentos en las enfermedades o incluso impacto en sus reputaciones (pues las corporaciones multinacionales podrían ser acusadas por problemas ambientales vinculados con los cambios climáticos).
Pero también necesitan evaluar sus riesgos de manera más amplia, identificando si los lugares donde operan son susceptibles a catastróficas perturbaciones vinculadas con el cambio climático. Para hacer eso, deben estimar de manera sistemática la vulnerabilidad de esos medios ambientes a las inundaciones, sequías y tormentas.
Los lugares más vulnerables serán aquellos en que, por ejemplo, el estado tendrá limitada capacidad para responder, el ecosistema local es frágil, la urbanización se acelera con escasos servicios sociales y falta agua potable. Haití es tal vez el ejemplo más extremo, pero la India, las Filipinas y partes de Centroamérica también corren riesgos.
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