| ¡CUIDADO!
Otro referéndum venezolano
Oswaldo Álvarez Paz
En estos últimos días se han multiplicado los eventos para informar sobre las consecuencias de la propuesta constitucional de Hugo Chávez. También lo han hecho los medios de comunicación escritos y las radios mediante excelentes trabajos de análisis e investigación, tanto de sus periodistas como de expertos en la materia. Sin embargo, aún no podemos darnos por satisfechos sobre el conocimiento que cada ciudadano haya podido alcanzar. Pero damos fe de la creciente combatividad de la nación para impedir la estatización ideologizada de la vida pública y de la vida personal, familiar, laboral y vecinal de cada uno de los habitantes del país. El socialismo del siglo XXI consagrado en la propuesta, no es sino el comunismo del siglo XX cuya expresión más cercana es la experiencia del castrismo en la isla de Cuba. Venezuela entera ya sabe lo que eso significa, y rechaza semejante posibilidad. Mientras más avanza el régimen en su propósito, mayor se hace la resistencia a aceptar pasivamente el destino anunciado.
No tengo la más mínima duda de que si en Venezuela hubiera la posibilidad de una consulta popular limpia, o si las múltiples elecciones de los últimos años hubiesen sido limpias, Hugo Chávez no sería el presidente, el comunismo no estuviera tocando a nuestra puerta, ni la monstruosidad constitucional propuesta se habría formulado.
En el más reciente acto del Frente Patriótico, se entregó el Manifiesto N° 5 de la organización fijando una posición categórica con relación a estos puntos. Allí se rechaza, por dos razones fundamentales, cualquier participación electoral en el referéndum que deberá convocar el Consejo Nacional Electoral (CNE) próximamente. La primera, porque no podemos avalar un fraude constitucional para institucionalizar a una dictadura. Esto no es una reforma de la Constitución y aceptarlo concurriendo a la consulta es de por sí una enorme traición a principios y valores no negociables, no sometibles al juego de mayorías y minorías, violentando el espíritu, propósito, razón y letra de la vigente Constitución del 99.
La segunda razón se cae por su propio peso. El CNE no es confiable para nada. El aparato electoral del país está férreamente controlado por el régimen. De arriba hasta abajo y viceversa. Todo el sistema está envenenado y, para colmo, la fuerza armada regular, responsable de la Operación República, ha sido sustituida por las milicias bolivarianas que no son otra cosa que paramilitares mercenarios, uniformados por Chávez para contener a la creciente oposición civil y militar.
En el documento del Frente Patriótico se hace un llamado a la resistencia activa ante el régimen para detener esta locura que puede desembocar en una terrible confrontación nacional e internacional. Con relación al referéndum se anuncia un vacío electoral para ese día. El régimen puede cambiar la dirección hacia dónde se iban los votos, pero no puede fabricar físicamente votantes en las urnas. Recomiendo su lectura y análisis.
El autor es abogado. Ex gobernador del estado del Zulia (Venezuela).
|