| ACTUALIDAD ECONÓMICA.
El TPC Panamá - EU
Roger Martínez Gallegos
Concertar un tratado asimétrico, implicará para el país con menor desarrollo, alcanzar beneficios cuantitativos, cada año, derivados del crecimiento del PIB y en el orden cualitativo, elevar sostenidamente los niveles de desarrollo sostenido, tanto en materia de salud, educación, tecnología, infraestructura productiva, o en la generación de empleos de calidad entre otros aspectos, dirigidos al bien común. De lo contrario, el tratado solamente beneficiará a pocos.
El recientemente TPC concertado Panamá-EU es uno de los mejores ejemplos de negociación entre dos economías asimétricas, con sistemas sinérgicos, sin dejar de incluir:
1. Regulaciones ambientales, exigencias fitosanitarias y la preservación del derecho interno de cada país.
2. El mejoramiento bilateral de la calidad de vida.
3. La evaluación de las ventajas comparativas en materia de costos/beneficios de los bienes y servicios con mayor posibilidad de exportación para ambos países.
4. La creación de infraestructuras competitivas como redes de acopio y comercialización a nivel interno y externo y de generación energética para disminuir costos.
5. El aprovechamiento de las ventajas competitivas de EU, como el tamaño del mercado, la capacidad tecnológica y de inversión, y también las ventajas competitivas de Panamá, como la posición geográfica, el Canal de Panamá, el centro financiero internacional, la infraestructura turística, y la plataforma productiva que generará la instalación de nuevos procesos, innovación, la producción limpia e incorporará al país al acelerado ritmo global y creatividad tecnológica.
Además sabemos que EU representa una de las principales fuentes de inversión extranjera en Panamá con interés en participar en el proyecto de ampliación de la vía acuática. Durante la administración norteamericana y en la actualidad, el Canal de Panamá viene formando niveles altos de concentración económica, una creciente ventaja competitiva que aglutina un conglomerado económico y productivo, que requiere en el entorno niveles de seguridad de bienes y vidas asentadas en el territorio, y mejores horizontes de productividad, a través de una definición de necesidades laborales reales con beneficios económicos para evitar fuga de talentos. Para ello, es necesario interesar a la juventud en carreras científicas y tecnológicas, pero es urgente que los empleadores estimulen con buenas remuneraciones el esfuerzo de los egresados.
En síntesis, los beneficios de las relaciones económicas Panamá -EU y con otros países deben considerar:
a. Una mejor distribución de la riqueza y la generación de trabajos de calidad.
b. El perfeccionamiento de los recursos humanos y la explotación racional de las riquezas naturales, incluyendo el recurso agua.
c. No privar del desarrollo sostenido a las nuevas generaciones y garantizarles usufructo legítimo, y continuo del potencial productivo panameño.
d. Fortalecer la prevención fitosanitaria y de salubridad para evitar daños a la salud, al medio ambiente y a la calidad de vida.
e. En las futuras negociaciones comerciales asimétricas, Panamá debe seguir la tradición bilateral, prescindiendo como miembro de un bloque o región de la modalidad de un TLC o TPC multilateral.
El autor es economista y especialista en relaciones internacionales
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