COCINA GOURMET
Brunch dominical
Cuquita Arias de Calvo
Especial para La Prensa
vivir+@prensa.com
Sándwich de filete
INGREDIENTES.
4 michitas de pan
3 cucharadas de aceite de oliva
1 cebolla en rebanadas
1 diente de ajo
sal y pimienta al gusto
1 libra de filete finamente picado
1 cucharada de salsa inglesa
2/3 libra de queso provolone
rallado
PROCEDIMIENTO.
En una sartén caliente el aceite.
Sofría la cebolla hasta que se
caramelice, aproximadamente 6
minutos.
Añada el ajo y cocine 30 segundos, pase los vegetales a un plato y reserve. En la misma sartén,
cocine el filete con la salsa inglesa, sal y pimienta
hasta que se doren. Agregue el queso, mezcle y cocine hasta que esté completamente derretido. Rellene de inmediato las michitas y
sirva.
Bloody Mary’s Frappé
INGREDIENTES.
1 taza de jugo de tomate congelado
¾ tazas de vodka
½ taza de jugo de limón
(6 limones)
1 cucharada de rábano
rallado (Horseradish)
1 cucharadita de tabasco o al gusto
1 cucharadita de salsa inglesa
Sal y pimienta molida al gusto
Ramitas de apio y tomatitos enanos para decorar
PROCEDIMIENTO.
Vaso alto
Coloque el jugo de tomate congelado, el vodka, el jugo de limón, el rábano, la salsa de tabasco, la salsa inglesa, la sal y la pimienta en la licuadora y mezcle hasta tener un frappé.
Divida en vasos y decore con las ramitas de apio y los tomatitos. Sirva de inmediato.
Ensalada de papitas nuevas y culantro
INGREDIENTES.
3 libras de papitas cocidas con sal y su cáscara
4 huevos hervidos y picados
1 taza de mayonesa
¼ taza de jugo de limón
¼ taza de aceite de oliva
3 cucharadas de mostaza
¼ taza de culantro picadito
¼ taza de cebolla morada picada
Sal y pimienta al gusto
PROCEDIMIENTO.
Coloque las papitas y los huevos en una bandeja. Aparte, mezcle el resto de los
ingredientes y únalos bien. A la hora de servir, vierta la salsa sobre las papas y
mezcle. Lleve a la nevera por lo menos dos horas.
Consejos al comprar
Apio. Para saber si un apio está en buen estado, las pencas deben ser gruesas y bien formadas, frescas, tersas y sin marcas ni picaduras. Deben tener un color verde claro o blanco. Con el apio se suelen hacer sopas y ensaladas. En las regiones mediterráneas, suele ser un ingrediente habitual en las ensaladas de verano. También se le usa para hacer salsa a la jardinera, junto al puerro, zanahorias y cebolla.
Cebolla. Puede consumirse encurtida, frita, rebozada, hervida, al horno o cruda. Debería comerse siempre cruda, pues la cocción destruye sus componentes esenciales. Se puede comer en caldo, mezclada con otras verduras. Sobre todo, debería comerse en ensaladas crudas. Al comprarlas, se deben elegir las cebollas que tengan el bulbo firme, sin brotes y que conserven intacta la piel, que ha de ser crujiente. Se deben guardar en un lugar seco y ventilado, donde no tengan la luz directa, y colocadas sin amontonar. Un ‘tip’ para no llorar cuando las corta es meterlas en el congelador por 10 minutos o una hora en la nevera. Para quitar el olor de las manos tras cortarlas, frote estas con leche y luego lávelas con jabón; o frote las manos con sal húmeda.
Rábano. Puede consumirse crudo en las ensaladas. En Panamá, básicamente conocemos dos tipos: el gran rábano blanco oriental, que también se conoce por su nombre japonés de ‘daikon’, que significa gran raíz. El que nos ocupa hoy es el otro, el rabanito rojo, que es tan rico en ensaladas. Otra de sus virtudes es su casi total carencia de calorías. Han de seleccionarse rábanos de tamaño mediano, porque su consistencia es menos fibrosa. Es preferible elegir ejemplares carnosos, firmes, de color rojo vivo y de piel suave, entera y sin fisuras. Si los rábanos conservan las hojas, estas han de tener un color intenso que garantice su frescura. Las piezas muy grandes o blandas y las que presenten cuello amarillento han de ser rechazadas. Para que los rábanos conserven sus cualidades durante el mayor tiempo posible, es aconsejable eliminar las partes verdes debido a que estas aceleran su deshidratación. Una vez eliminadas, los rábanos tienen que guardarse en la nevera en bolsas de plástico perforadas. Se aconseja no lavarlos hasta el momento de su consumo.
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