TAL CUAL
CARA DE PIEDRA. El diputado Franz Wever no anda con vueltas. Ni tampoco disimula un poquito. Ayer ocupó su tiempo en el pleno de la Asamblea Nacional para defender a sus nuevos votantes (los habitantes de Chame y San Carlos) a pesar de que su actual asiento se lo ganó por el circuito 8-7. Wever estrenó su nueva ubicación "territorial" para defender el delfinario que se pretende construir en San Carlos. "90 delfines no hacen la diferencia", espetó, y luego agregó que más importante es salvar la vida humana. Sin comentarios.
DEPORTIVO. La respuesta es un misterio. Ayer a las 5:00 a.m. el ex presidente Ernesto Pérez Balladares llegó –junto con fornidos guardaespaldas– al Parque Omar, a metros de su casa, para ejercitar el cuerpo. Lo que no se sabe es si llegó temprano para evitar el contacto con la gente o porque su nuevo papel de precandidato a la presidencia del PRD no le deja tiempo para el gym.
AUSENTE. El presidente de la Asamblea Nacional, Pedro Miguel González, remó contra viento y marea para sentarse en el lugar que dejó libre su colega Elías Castillo. No obstante, ahora parece que el puesto no lo termina de convencer: casi nunca asiste al pleno. Ayer llegó tarde y se la pasó de charla en charla con el diputado Yassir Purcait.
Santiago Fascetto
sfascetto@prensa.com
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