| VIENE DE LA 1B. EXPERIENCIAS DETRÁS DEL DESFILE.
‘Respira profundo y camina’
La venezolana Carol Ginter modeló sus propios diseños y participó en la pasarela solo con chicas panameñas.
Algunas modelos se preparan antes del evento ejercitándose y no comiendo harinas ni azúcares.
| LA PRENSA/Maydée Romero |
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| MODELOS. Los preparativos antes de la hora cero.921231 |
Mireya Monroy
mmonroy@prensa.com
Poco a poco se fueron colocando en fila cerca de la salida; se ayudaban, algunas rezaban, otras ya están acostumbradas, como Natalia Muñoz y Tatiana Romero de Ecuador, quienes dijeron que sentían confianza y seguridad al comenzar.
El grupo de producción las animaba mientras ordenaba la salida de las chicas. Mónika Lokan bailaba al son de la canción de fondo y comentaba que le encanta sentir la emoción de escuchar la música alta, "es adrenalina por las venas".
Algunas modelos confiesan que se preparan varios días antes del desfile ejercitándose, no comiendo harinas y azúcares, pero hay otras que tienen esta rutina como estilo de vida. Los cuidados de la piel también son importantes, como dijo Yoselin Goncalves: "Trato de no tomar sol antes de una pasarela", mientras sostenía los zapatos en sus manos para no cansarse.
Comenzó el cambio de ropa y había mucha piel visible, pero eso es parte del mundo del modelaje, explicó Isabel Juliao, a quien sí le da cierta pena, pero "ya uno se acostumbra a full Adán y Eva". Mientras Mercy se trataba de esconder de las cámaras y de los hombres, Marie McGrath dijo: "no me agrada que me vean, pero no hay opción", mientras la peinaban. Al comenzar el desfile ya sentían hambre y fatiga. Los cambios de maquillaje pueden molestar la piel por la rapidez de los brochazos, pero según Stephanie de Roux, "son gajes del oficio".
Los nervios y el apuro no paraban, aunque algunas se veían tranquilas, no lo estaban realmente como indicó Lisseth Cáceres: "Mi cuerpo me delata, me pongo roja en el pecho".
La presión de las chicas es bastante, expresó la modelo canadiense Alexandra Newould, quien no siente a las panameñas como rivales. "Hay que cuidar los vestidos y cuidar que no se enganchen con los zapatos". El ser modelo es un compromiso, explicó Mayra Matos, quien participa por primera vez en Días de Moda, ya que hace tres años estaba en Señorita Panamá y el año pasado le dijeron que estaba un poco pasadita de peso. Este año comentó emocionada: "al fin alcancé el peso".
Sigue el ajetreo y mientras miran el monitor de la pasarela, Claudia Lozano, presentadora colombiana de Body Channel, comenta que antes de salir solo respira profundo y se encomienda a Dios.
El proceso es continuo, salen modelos y vuelven a entrar, los pies les duelen y se ven botellas de agua y bebidas energéticas por todos lados, y alguna manzana en la boca cuando tienen minutos extras para salir. Ya cansadas esperan terminar el desfile e irse a descansar para el día siguiente, como señaló Carolina Almillategui, quien se lava el cabello luego de terminar cada desfile para quitarse la carga del spray.
Las modelos deben tener comunicación con los diseñadores como Sara Bassan, quien expresó que se sentía aliviada, satisfecha y contenta de la colección y del trabajo de las chicas. Y es importante también que los diseñadores tengan conocimientos de modelaje, como la venezolana Carol Ginter, quien modeló sus propios diseños y participó solo con chicas panameñas, a quienes les decía antes de salir, que se sintieran divinas. "Te verán como quieres que te vean", expresó.
La diseñadora mostró descontento con las modelos extranjeras por su "irresponsabilidad".
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