TAL CUAL
NINJA. Parece que los abogados no la pasan bien en Panamá. Pero eso será cosa del pasado: el Colegio Nacional de Abogados está organizando clases de defensa personal y karate para sus miembros. Los cursos se dictan en la propia sede del gremio con el sensei Arturo Worrell. El Colegio recomendó a sus integrantes asistir a las clases con ropa cómoda. O, para los más fanáticos, comprar el típico kimono. Clientes, ya saben: ojo con gritarle a su abogado...
PELEA. El presidente, Martín Torrijos, acusó a los intermediarios y minoristas por el aumento del precio del arroz. Los dardos, claro, tenían nombre y apellido: Ricardo Martinelli, dueño de una amplia cadena de supermercados. El titular de Cambio Democrático no se quedó atrás y salió ayer a pedir el congelamiento de precios. Palabras que van y vienen mientras que los precios de la canasta básica suben en ascensor, y el salario de la gente, por la escalera.
EN LA MIRA. El fiscal Julio Laffaurie, que investiga el ingreso y la salida de Panamá de las pastas dentales con dietilene glycol, se paseó ayer por la Zona Libre de Colón. Laffaurie recorrió las instalaciones de la empresa vinculada con la distribución en Centroamérica de la mercadería: J&M Interamerica. ¿Qué habrá encontrado?
Santiago Fascetto
sfascetto@prensa.com
|