Caja de letras
Tiempo aire
Federico Esbel
Mientras encendía el primer cigarrillo que fumaba desde hace unos cuantos días atrás, me sentaba en el borde del balcón de la casa de mi hermano mayor, y me dedicaba a espiar a la desprevenida noche, esperando una clase de respuesta, aunque hasta el momento, no me había realizado ninguna pregunta.
Y de repente, tan rápido como relámpago, al verte al otro lado de la acera de la calle 2-C, logré desechar la idea de encontrarme solo contemplando ese cielo oscuro y sin estrellas de una ciudad encendida. Creo creer que en tu cerebro hierven las mismas preguntas simples que saturaron mi cabeza silenciosa… y que silenciosamente respondí de manera muy simple.
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