| Agricultura.Apertura fijada del tlcan es 2008.
Aumento en los precios genera escasez
Las tierras en Estados Unidos y Canadá rinden más en producción que las de México y Latinoamérica.
Existe un incremento de la demanda mundial por cuestiones de alimentación en países asiáticos. CIUDAD DE MÉXICO/ EFE
El aumento en el corto y mediano plazo de los precios internacionales del maíz y otros granos provocará escasez de esos productos en México con la apertura comercial fijada para 2008 en el marco del tratado de libre comercio de América del Norte (TLCAN), dijeron ayer expertos de la patronal mexicana.
"Está claro que los efectos de la apertura total del maíz en 2008 serán similares a los que ya vivió México a principios de 2007, cuando hubo escasez del grano y fue necesario elevar los cupos de importación libres de arancel", dijo el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
El CEESP, un organismo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), advirtió de que en caso de que los precios internacionales sean menores a los de México, la apertura comercial reducirá los precios domésticos, bajará la producción interna y elevará las importaciones y el consumo.
El organismo explicó que las tendencias que pueden salvar de una crisis al campo mexicano son el incremento de la demanda mundial por cuestiones de alimentación en países asiáticos y sobre todo por el uso de estos productos en la fabricación de los combustibles ecológicos.
El CEESP alertó, asimismo, que la producción de granos en México es altamente deficitaria, con niveles de productividad muy por debajo de la de sus socios comerciales.
Explicó que en Estados Unidos una hectárea produce 10 toneladas de maíz; mientras que en México apenas llega a 2.8 toneladas; la producción de frijol alcanza 1.8 tonelada por hectárea en Canadá; mientras que en el país latinoamericano es 0.7 tonelada.
Respecto al arroz, Estados Unidos obtiene 7.8 toneladas por hectárea y el productor mexicano cosecha 4.9 toneladas con la misma superficie, añadió.
El análisis del organismo empresarial destacó también que el déficit agrícola no es resultado del TLCAN, vigente desde 1994, sino que comenzó desde 1974 por atrasos estructurales.
Sin embargo, señaló que esta situación no se ha revertido con políticas para transformar la agricultura, por lo que ahora los campesinos deberán "enfrentar las consecuencias".
El CEESP aseguró que en condiciones de inflación en los productos agrícolas, la apertura comercial "no implicará una crisis en el sector agropecuario mexicano, pero sí reafirmará la imposibilidad de revertir la dependencia importadora de bienes básicos".
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