BUSCADOR
  Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Suscripciones | Portadas PDF | Titulares por e-mail | Contáctenos
Panamá, sábado 29 de septiembre de 2007
 

LIMITACIONES.

La justicia y sus jueces

Raúl E. Olmos E.

Para muchos no son desconocidas las grandes limitaciones por la que atraviesa la justicia en nuestro país, las que definitivamente inciden en el rendimiento y productividad de los funcionarios, pues deben encarar toda clase de limitantes para atender la gran cantidad de asuntos que arriban a los despachos, más cuando se trata de los tribunales circuitales de la urbe capitalina donde descansa la mayor densidad de los procesos. (Ver resultado de la auditoría de la Justicia Penal- Alianza Ciudadana).

Aun cuando esto es una realidad que ningún medio de comunicación social destaca, resaltando únicamente los aspectos negativos de los despachos de judiciales, debo decir con total firmeza que pese a esas serias deficiencias materiales como tecnológicas, los operadores realizan un esfuerzo mayúsculo digno de un Oscar para encarar la masa de procesos que les reparten por semana, pues somos presa de una macro litigiosidad.

Los tiempos han cambiado drásticamente; la realidad actual de la justicia no es la misma de hace 20 años, por eso hay que hacer los ajustes para que los encargados de impartir justicia lo hagan con las herramientas e instrumentos a tono con la realidad económica, social y tecnológica actual; de ahí la importancia de involucrar a todos los sectores en la necesidad que tienen los tribunales en la sociedad moderna, pues vivimos en una era de permanente expectativa en el ámbito judicial.

De otro lado, hoy vemos con recelo cuando los diarios destacan la aprehensión de personas sospechosas quienes pretendían atentar contra la vida de funcionarios del sistema policial y Judicial y solo se refieran a la Policía Nacional, PTJ y fiscales y, ¿qué pasa con los jueces, a quienes les toca decidir precisamente esos macros delitos que se dan en esta sociedad convulsionada por la elevada criminalidad? Estos grandes casos, donde aprehenden a estos personajes ligados a delitos gravísimos, terminan en la mano de un juez de Circuito Penal, quien no tienen la mínima protección, pues si bien el Código Judicial les permite utilizar arma de fuego, sabido es que las instituciones de seguridad no se las asigna, y comprar una le quita un mes de supermercado a los distinguidos juzgadores.

Se avecina el sistema acusatorio, donde precisamente los juzgadores del nivel circuital van a enfrentar de manera directa este tipo de procesos, pues les tocará decidir en audiencia oral la detención preventiva, las órdenes de captura, los allanamientos, las escuchas telefónicas y todas aquellas diligencias que implique afectación de garantías fundamentales. Esperamos que en las próximas discusiones del proyecto de ley que reforma el sistema de juzgamiento penal, se tomen en cuenta estos aspectos que sin duda son sensitivos.

Tampoco es posible encarar semejante reto si aún los despachos de justicia utilizan sistemas informatizados obsoletos (programas como Star Ofice, Word Perfect 9, entre otros) máquinas de escribir Olimpia y Olivetti, tarjetarios manuales, archivadores desfasados y sin espacio para archivar un expediente más, salas de audiencias pequeñas, mobiliarios oxidados, edificaciones o estructuras físicas que se confunden con una abarrotería, para describir en algo la realidad. Por fortuna, se han realizado a la fecha adelantos en tal sentido, pues algunas estructuras del interior muestran la otra cara de la justicia, sin embargo, aún queda mucho por hacer en tal sentido.

Quienes fustigan a diario al sistema de justicia, le dan la espalda a estas realidades y bajo ningún concepto se plantean por un minuto, cómo, pese a esas grandes carencias, y enfrentado el aumento poblacional y, por ende, el de la litigiosidad y la criminalidad, los despachos de justicia registran un número importante de asuntos despachados.

Recuérdese, los recortes o la falta de asignación de recursos al sistema judicial no afecta únicamente a los operadores judiciales, sino también incluye a los usuarios que visitan el sistema en busca de respuesta judicial efectiva, de modo que la situación es vivenciada de forma compartida e integral.

La discusiones presupuestarias pronto a iniciar invitan a la reflexión, sin duda tienen notable importancia, pues se debatirá sobre qué es lo que se quiere al final del camino con el sistema judicial.

Para potenciar la seguridad jurídica y el Estado de Derecho dentro de un sistema democrático, no solo se requieren normas o principios, sino también estructuras físicas y humanas, cimentadas con los medios y recursos para enfrentar los retos que se avecinan y convertir a nuestro país en un modelo en la región.

El autor es juez de circuito penal
© 2007. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
 
 
 
© 2007. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al Cliente.
En caso de necesitar mayor información accese a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.
Corporación La Prensa: (507)222-1222
Apartado 0819-05620 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá