| SALARIO MÍNIMO.
Remuneración digna
Richard Morales
Reitero mi enérgico repudio a la postura de aquellos que promulgan la eliminación del salario mínimo (SM). A través de históricas luchas hemos superado las más repulsivas formas de explotación laboral gestadas en la revolución industrial y no podemos jamás permitir un retroceso a esas condiciones infrahumanas, entre las cuales estaba la no existencia del SM o la jornada laboral de ocho horas. Demostraré que el SM no es el causante del desempleo juvenil, sino nuestro desigual y decrépito sistema económico.
Estos libertanianos, herederos de las más despreciables mentalidades elitistas, promotores de un mundo sin ley gobernado por empresarios y una fantasiosa mano invisible, están a la búsqueda de la eliminación de los derechos del trabajador. Sustentan sus argumentos con estadísticas manipuladas mostrando selectivamente las variables que les conviene para establecer falsas relaciones de causa y efecto. Juran que gráficas de oferta y demanda explican el comportamiento de la humanidad, reduciendo las relaciones sociales a fórmulas matemáticas, ignorando el predominio de las externalidades en sus cómputos desfasados.
La teoría de mi estimado J.B. dictamina que mientras más bajo sea el SM, más bajo será el desempleo y mientras más alto sea el SM, más alto será el desempleo, y se fundamenta en que el SM distorsiona el valor "verdadero" de la mano de obra según su oferta y demanda. Ponemos a prueba esta tesis y la destruimos.
Mundialmente, el norte de África tiene un SM bajo y un desempleo juvenil del 25.7%, América Latina tiene un SM mayor y un desempleo juvenil del 16.6%, y la Unión Europea tiene un SM más alto y un desempleo juvenil del 13.1 %. Regionalmente, Brasil tiene un SM de $95 y un desempleo juvenil del 17.9%, Paraguay tiene un SM de $158 y un desempleo juvenil del 13.8% y México tiene un SM de $182 y desempleo juvenil del 4%.
En Chile se aplicó un SM inferior / diferenciado para los jóvenes, un submínimo. Según constata el estudio de la OIT Trabajo Decente y Juventud: América Latina (2007), después de aplicados los incrementos diferenciados del SM, las tasas de desempleo juvenil, y su relación con las tasas de desempleo adulto, se mantuvieron estables. El estudio concluye "aun en el caso extremo, el SM diferencial explica una parte poco significativa de la situación laboral de los jóvenes, y por tanto, debe haber otros factores que influyen mas".
El alto desempleo juvenil es el resultado del fracaso absoluto de la estructura socioeconómico panameña. Nos domina un sistema que carece de la capacidad dinámica para satisfacer las necesidades laborales del pueblo, robándonos a la juventud la oportunidad de ser partícipes del desarrollo, marginándonos en la pobreza y reduciéndonos a meros espectadores del ilusorio crecimiento.
Jóvenes de Panamá: la realidad verifica que el SM no constituye una barrera para la obtención de un empleo. Jamás debemos dejar de exigir nuestro derecho a salarios justos y dignos en remuneración por nuestro esfuerzo laboral, y debemos siempre hacer de nuestras aspiraciones sociales una realidad, luchando por transformar las oprobiosas condiciones socioeconómicas para avanzar en la construcción de un mundo donde todos los jóvenes tengamos la oportunidad de ejercer nuestro infinito potencial humano en labores productivas, transformadoras y creadoras.
El autor es presidente de la Juventud Unida por Panamá
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