| ‘RIQUEZAS EXCEDENTES’.
Las virtuosas cuentas separadas
I.Roberto Eisenmann, Jr.
Cenaba hace algunos días con un muy querido amigo, ex compañero de universidad (de hace como un siglo). En alguna fase de su interesantísima vida él dirigió la empresa estatal petrolera de su país, así es que se conectó en profundidad con esta industria productora de riqueza que tiende a destruir a los países privilegiados con el petróleo. Conversamos sobre los efectos de "riquezas" excedentes en países como el nuestro, que recién toma posesión de su "petróleo" (aquí llamado Canal).
Me comentaba mi amigo que sólo un país petrolero había podido superar los nocivos efectos de esa riqueza, llamada por algunos el "excremento del diablo". ¿Sabes cuál es ese país? -me preguntaba; ese país es Noruega. Y ¿sabes por qué han podido hacer el milagro? -me volvía a preguntar. Porque antes de que se iniciara el chorro de dinero producto del petróleo se creó aparte el Fondo Estatal del Petróleo, cuyo único propósito era recibir el flujo de caja de las actividades petroleras para invertir exclusivamente en activos extranjeros que no distorsionaran negativamente la economía productiva del país, constituyendo así un gran ahorro nacional. Así, Noruega pudo convertirse en un país de Primer Mundo con una vigorosa economía productiva, y con sus ahorros nacionales alejados de las manos de los políticos y los llamados "empresarios" que revolotean por palacio recobrando sus contribuciones a los políticos a través de privilegiados contratos gubernamentales.
Otro Estado petrolero hizo algo igualmente original: Alaska tiene también una cuenta petrolera aparte, que una vez al año reparte entre sus ciudadanos residentes. A mi amigo le pareció recordar que este año le tocó a cada ciudadano un cheque por $1,200. Así el dinero -alejado de todo uso político- va directamente a los ciudadanos, quienes lo ahorran o gastan a su mejor criterio.
Hay otras experiencias de países con cuentas estatales separadas. Está, por ejemplo, el caso de Chile, que tiene dos: una para el producto del cobre que sirve como fondo de compensación para cuando baje el precio del mismo, y otra para reserva de pensiones debido a que no se ha podido reformar el Sistema de Seguridad Social y se prepara -con esta cuenta especial- para el momento en que no se puedan pagar las pensiones. En Colombia existe un Fondo Nacional del Café, que es también una cuenta para-fiscal del Tesoro Nacional constituida con fondos públicos, pero administrada por la Federación Nacional de Cafeteros como resultado de una concertación nacional de la política cafetera del país.
Cuento todo esto, porque mi amigo se preocupaba por los posibles efectos nocivos de la riqueza del Canal si no se hacía algo en forma inmediata para que la misma no fuera a dar al fondo común del Estado, para el distorsionador malgasto político.
Le conté que volvíamos a coincidir y le comenté sobre el proceso de Concertación Nacional en el que los sectores no gubernamentales precisamente exigen una cuenta separada -del Estado- con el producto de los excedentes del Canal únicamente para inversión (no gasto), que tuviera un impacto social prioritario en el 40% de la población excluida a través de un moderno sistema de presupuesto de participación ciudadana.
Mi amigo felicitó la iniciativa diciendo que el producto del Canal incluso tiene ventajas sobre el petróleo, cobre y café en los casos comentados. Los ingresos del Canal tienen una historia estable no volátil; además, es un recurso renovable, contrario a los del petróleo y cobre que son recursos no renovables… o sea, que se acaban en el tiempo. Panamá tiene un gran futuro de lograrse la Concertación que acuerde concretamente lo propuesto por los sectores no gubernamentales. Y... ¿el gobierno?... bueno, ojalá que realice que es el momento para estadistas con visión de futuro, y acepte concertar con la sociedad esta cuenta estatal separada para los excedentes del Canal, para dedicarlos a un moderno presupuesto social participativo.
Ya se han concertado un sinnúmero de importantes temas, faltando tan solo uno, el más importante, sin el cual la Concertación se convertiría en frustrante poesía de biblioteca; este tema es la cuenta estatal separada para manejar los excedentes del Canal, convertida en moderno presupuesto participativo. Siento que los actores principales están de acuerdo; ahora solo falta la aprobación final por parte de los partidos políticos (de gobierno y de oposición) para cerrar la Concertación con broche de oro, iniciando así una nueva y moderna gobernabilidad.
Así, los panameños estaríamos construyendo el futuro estable de un Panamá de Primer Mundo para ese 40% de los hijos excluidos de esta Patria nuestra... esperamos que así sea.
El autor es presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana
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