| EDITORIAL.
Una oportunidad para Arnold Schwarzenegger
El gobernador republicano de California Arnold Schwarzenegger tiene antecedentes dignos de elogio en cuanto a separarse de la ortodoxia de su partido para apoyar iniciativas estatales pioneras sobre el calentamiento global y la investigación en células troncales.
Ahora, Schwarzenegger tiene la oportunidad de hacer que los californianos estén más seguros, y de establecer una nueva norma nacional firmando para que entre en vigor la Ley de identificación criminal de armas del 2007.
La medida haría que California fuera el primer estado en el que se requiriera que todas las armas semiautomáticas nuevas estuvieran equipadas con la tecnología conocida como microsellado, por medio de la cual se imprimen marcas microscópicas cuando se disparan. Eso permitiría que la policía casara con rapidez los casquillos de balas encontrados en la escena del crimen con el arma de la cual se dispararon, una valiosa herramienta nueva para resolver delitos en los que están implicadas armas de fuego, así como para obstaculizar los traficantes de armas que son los proveedores de delincuentes violentos.
La tecnología es relativamente barata. Y la nueva ley otorga a los fabricantes un plazo que vence en 2010 para renovar sus equipos. Mike Feuer, el asambleísta demócrata que presentó la iniciativa de ley, señala que más de 40% de los homicidios cometidos en California cada año quedan sin ser resueltos por falta de evidencia. El récord nacional no es mucho mejor, lo que explica el amplio apoyo a la iniciativa de ley por parte de las fuerzas de la ley y el orden.
No existe ninguna explicación real, salvo por la oposición férrea del cabildeo de la industria de las armas de fuego, por la que ningún republicano haya votado en favor de la iniciativa de ley.
El que California haga suya la innovadora herramienta para combatir el crimen por encima de la oposición espontánea del cabildeo de la industria de las armas de fuego establecería un ejemplo para otros estados, así como también para el Congreso, que con toda seguridad necesita más que un empujón.
Casi seis meses después de la masacre en el Tec de Virginia, sigue languideciendo una iniciativa de ley para fortalecer el sistema para prevenir que personas con problemas mentales graves puedan comprar armas de fuego.
Para California, la nueva ley proporciona una oportunidad real de salvar vidas y llevar ante la justicia más perpetradores de crímenes violentos.
La decisión de Schwarzenegger debería ser fácil.
The New York Times
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