| RELACIÓN MATERNO-INFANTIL.
Afecto y alimentación
La falta de contacto íntimo con la madre podría causar problemas alimenticios, sobre todo entre los adolescentes. VIENA, Austria/
EFE
Los trastornos de la alimentación como la obesidad o la bulimia pueden estar relacionados con experiencias negativas vividas en la más temprana infancia cuando las madres riñen a los pequeños por no comer bien, advirtieron expertos reunidos en una conferencia de pediatras en Viena.
Según explicó Karl Heinz Brisch, jefe de la unidad de psicosomática y psicoterapia pediátricas en la clínica universitaria de Múnich, para desarrollar una estrecha unión entre la madre y el recién nacido, se requieren contactos físicos, miradas y una disponibilidad emocional.
Si la madre u otra persona que mantiene una relación estrecha con el bebé no reacciona con sensibilidad, si está emocionalmente ausente o le trata mal, el niño queda perjudicado, agregó Brisch.
La situación puede recrudecer si el pequeño llega a tener miedo a las comidas, por ejemplo, si la madre le regaña o le castiga porque no come como debería, o si le dice "mamá sólo te quiere, si dejas el plato limpio". Para determinar ese tipo de problemas, la clínica pediátrica vienesa de Glanzing, recurre al diagnóstico por video para estudiar la interacción entre el lactante y la madre.
Brisch ha comprobado que existe un nexo estrecho entre el desarrollo de la relación madre-niño en los niños nacidos prematuramente y factores de riesgo como hemorragias cerebrales. Los pediatras le advierten a los padres de bebés prematuros que hay una calidad especial de la interacción que no puede ser sustituida por una enfermera u otro miembro del personal. Se fomenta el contacto de piel a piel y la activación de las impresiones sensuales, por ejemplo, con el "método canguro": se coloca al recién nacido encima del cuerpo de la madre.
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