| CONVENIENCIA.
De la soberanía no se come
Rafael Nieto De León
La reciente polémica sobre la elección del diputado Pedro Miguel González, como presidente de la Asamblea Nacional, que podría afectar la ratificación del TPC, por parte del Senado norteamericano, me ha llevado a reflexionar sobre lo que representa la soberanía para cierto sector de nuestra sociedad.
Nuestro sistema de justicia declaró absuelto al Sr. González, siendo esta una decisión conforme a derecho y por un Órgano Judicial independiente. Se trata de una decisión soberana de nuestros tribunales de justicia.
Pero debemos preguntarnos, ¿si el caso hubiese sido al revés, se produciría la renuncia de algún funcionario norteamericano, porque nosotros lo consideramos fugitivo de nuestra justicia, para luego aprobar un tratado? Creo que la respuesta es obvia.
Yo no estoy defendiendo al Sr. González, sino enfatizando en que hay soberanía solo cuando a ciertos sectores les conviene. Como mejor muestra de lo que digo, fue lo poco que hizo el Gobierno para tratar de que Noriega viniera a nuestro país a que pagara por sus crímenes.
En ese caso sí se enfatizó sobre el tema de la soberanía de EU, sobre la decisión del destino de Noriega, pero no hubo soberanía para ir a reclamar su extradición a nuestro terruño.
Nuestra soberanía, tal como ha dejado ver todo este asunto, solo es esgrimida por la clase política cuando le conviene. Eso quedó demostrado con la inconsulta aprobación del tratado (TPC), por la gran mayoría de los diputados. La principal preocupación de los partidos políticos no es el futuro del país, sino el futuro de sus intereses.
Ellos salen diciendo que lo que pasó el primero de septiembre, no es conveniente para el país, pero en realidad lo que piensan es que: de soberanía no se come. Eso, queridos conciudadanos, es el meollo del asunto.
Lo único que hay es intereses de por medio y para muestra de lo que digo, solo hay que prender el televisor, escuchar la radio o leer los periódicos, para ver, escuchar y leer, el tono lastimero de sus declaraciones y todo eso solo porque ven peligrando los grandes beneficios que ellos podrían tener.
El autor es abogado
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