| intentona del 3 de octubre de 1989.
Delgado trasladó a Giroldi a la FAP antes de la ejecución
Junto a Miguel Alemán, el hoy ministro cumplió la orden de Noriega de transportar al golpista.
| LA PRENSA |
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| RECUERDO. Una declaración jurada, rendida por Delgado Diamante en 1990, da luces sobre las últimas horas de Giroldi. 909143 |
Rafael Pérez G.
rperez@prensa.com
El actual ministro de Gobierno y Justicia, Daniel Delgado Diamante, trasladó al entonces mayor Moisés Giroldi del cuartel central de las Fuerzas de Defensa, en El Chorrillo, hacia la sede de la Fuerza Aérea Panameña (FAP) en Tocumen, horas antes de que fuera ejecutado, tras liderar una fracasada intentona golpista contra Manuel Antonio Noriega el 3 de octubre de 1989.
Tales hechos están consignados en una declaración jurada que el hoy ministro de Gobierno rindió el 7 de mayo de 1990 ante la Fiscalía Tercera Superior del Primer Distrito Judicial que investigaba esos hechos. La declaración fue recibida por el entonces secretario de la citada fiscalía, José Ayú Prado en la cárcel El Renacer, donde el hoy ministro se hallaba detenido.
Delgado Diamante, quien a la sazón era el jefe de la Undécima Zona Militar en San Miguelito, narró que aquel 3 de octubre de 1989 prestaba servicio temporal en el cuartel central. 10 minutos antes de empezar sus labores previstas para las 8:00 a.m., señala el documento, comenzó un "fuerte tiroteo" en los predios del cuartel que evidenciaba que era una "intentona de cuartelazo".
Minutos después –advierte– fue detenido junto con otros compañeros. Las próximas tres horas pasaron, dijo, entre "fuertes y esporádicos" tiroteos dentro del cuartel e intensas negociaciones entre los alzados –encabezados por Giroldi– y otros oficiales, entre ellos Noriega, quienes intentaban disuadir al mayor de sus pretensiones.
Pasado el mediodía, añadió, las fuerzas leales a Noriega lograron controlar a los alzados, y Giroldi decidió rendirse .
De inmediato, añade el funcionario en su declaración, Noriega se reunió con los oficiales, y le ordenó a él que trasladara a Giroldi a la FAP en Tocumen. En esta misión, dijo, fue acompañado por el entonces mayor Miguel Alemán, hoy jefe en el Servicio de Protección Institucional (SPI).
A bordo de un helicóptero, Giroldi, a quien se le permitió hacer una llamada telefónica, fue trasladado a Tocumen donde se le entregó al entonces mayor Juan Lurias. Más tarde, Giroldi fue ejecutado en medio de ruegos de que no lo asesinaran, por sus hijos.
Se trató de obtener una versión del ministro sobre estos hechos, pero no fue posible.
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