| ECONOMÍA.
¿Está Panamá a salvo del resfriado de EU?
Gustavo Valderrama R.
Al parecer por el momento sí, pero no sabemos qué subyace en las carteras de los inversionistas nuestros, al saber que Panamá no necesita arriesgar 7 mil millones de dólares como tiene en riesgo la firma líder de bonos hipotecarios Bear Stearns, para sentir tensión (aunque solo dos de sus fondos de cobertura reflejan alto riesgo).
En días pasados, la Reserva Federal (FED) decidió mantener por novena vez consecutiva la tasa de referencia en 5.25%, y es que actualmente el mercado norteamericano se debate en, si se debe ajustar la tendencia para relajar el mercado hipotecario o ajustar para socavar las presiones inflacionarias. Por su parte, los inversionistas esperaban leer entre líneas, noticias esperanzadoras de una reducción de las tasas a futuro, sin embargo, este mensaje nunca llegó.
¿Y qué le preocupa a la FED? Principalmente la inflación, y es que con una demanda global robusta, aún esperan un crecimiento moderado. El mensaje que emerge tras el anuncio nos muestra que la inflación puede preocupar, pero no es la principal variable en juego, tras el anuncio se puede leer:
La Reserva Federal considera que es tiempo de estabilizar el mercado, las empresas que mantuvieron ritmo de crecimiento positivo, ya deben asegurar sus posiciones.
La Reserva Federal considera que reducir las tasas de interés seguirá siendo un mensaje al aumento del riesgo moral y a la irresponsabilidad de los inversionistas.
A la Reserva Federal le preocupa el efecto que se produciría en la balanza de pagos en el corto plazo, es decir, el reducir las tasas de interés, aumentaría significativamente el déficit de la balanza de pagos, con la salida de cuantiosas sumas de la cuenta de capital en búsqueda de mejores rendimientos.
¿Y ahora qué esperamos a futuro? Lo próximo para muchos es que Bernanke (presidente de la FED), no equivoque los pronósticos y la crisis del mercado inmobiliario no termine azotando de más, la demanda agregada de las familias. Lo cierto es que se viene repitiendo el mensaje del efecto mínimo que tendrá en el global de la economía.
Por el momento Bernanke sigue con su decisión de esperar para ver qué lado de la cuerda se rompe primero; obvio con los dedos cruzados, en espera que sea el mercado de inmuebles, ante este panorama muchos se preguntan si la FED debe esperar o debe anticipar. De producirse una crisis real en Estados Unidos las expectativas de los inversionistas bajarían, las familias tomarían la decisión de no invertir en bienes duraderos, esperando por mejores momentos, afectando la demanda agregada.
Y la siguiente pregunta es ¿cómo influye esto en Panamá?
A ciencia cierta no sabemos, pero en la medida que bancos de inversión, administradores de fondos de pensión o similares, hayan decidido colocar inversiones en algunos de estos instrumentos, los mercados les pueden jugar en contra. Entre los sectores más expuestos tenemos:
La balanza comercial de Panamá se deterioraría en la medida en que los países demandantes de recursos panameños entraran en crisis desmejorando el rendimiento de las empresas que se benefician.
El sector inmobiliario puede ser afectado por los precios relativos de éste, al enfrentarse con otros mercados en decadencia, originado por la crisis.
El Canal y su expansión se beneficiarían al concebir créditos más baratos, pero se vería perjudicado por la reducción de la actividad económica, lo cual afectaría sus ingresos por peajes
Los bancos internacionales con reservas en el mercado nacional podrían presionar a retirar fondos debido a la caída de la actividad económica, provocando la necesaria acción de elevar las tasas de interés que financia la balanza comercial y el déficit del Gobierno, pero que reducen la dinámica del mercado laboral y de inversión.
Ante todo este panorama el Gobierno, prestamista de última instancia, tendría que buscar financiamiento a tasas más elevadas sacudidas por el crecimiento del riesgo y caída en las expectativas, generando una nueva ronda de endeudamiento latinoamericano. Es tiempo de hacer un alto y tomar la recomendación de Sambo "no te lo gastes todo".
Lo cierto es que aún la FED espera por el impacto de la crisis; en los próximos días podrá decir si su efecto será macroeconómicamente recesivo (reducción de tasa de referencia) o solo tendrá una exposición con filtraciones menores. Por ahora nos toca sentarnos a esperar hasta ver qué lado de la cuerda cede primero.
El autor es economista
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