| FUNERALES. LA ESPOSA RECIBIÓ EL APOYO DE MÓDENA.
La última ovación para Pavarotti
El funeral fue presidido por el arzobispo Benito Cocchi y concelebrado por 18 sacerdotes.
| EFE/Giorgio Benvenuti |
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| LUTO. El cortejo fúnebre se dirige al cementerio.908618 |
MÓDENA, Italia / EFE
El tenor Luciano Pavarotti recibió ayer una última y emocionada ovación durante la celebración de sus funerales en la catedral de la ciudad italiana de Módena, cuando su inolvidable voz resonó, en una grabación, interpretando junto a su padre, Francesco, el Panis Angelicus.
Pavarotti, fallecido el jueves a los 71 años por un cáncer de páncreas, fue un gran tenor, un hombre de gran humanidad y "mensajero de paz", dijo el primer ministro italiano Romano Prodi, en la ceremonia, seguida por unas 50 mil personas dentro y fuera de la catedral de su ciudad natal.
Ante el altar fue colocado el féretro con los restos mortales del tenor, cerrado y de madera clara de arce, sobre el cual había un gran ramo de flores.
La música tuvo un papel principal en las exequias, con la interpretación del "Ave María" del Otello de Verdi, por la soprano Raina Kavaivanska; el Ave Verum Corpus de Mozart, por Andrea Bocelli, mientras la coral Rossini cantó piezas de Haydn.
A los funerales, presididos por el arzobispo de Módena, Benito Cocchi, y concelebrada por 18 sacerdotes, asistieron en las filas cercanas al féretro la viuda del tenor, Nicoletta Mantovani, sus hijas, familiares y amigos.
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