| AUSTRIA.
El Papa denuncia el egoísmo de la sociedad
| EFE/Robert Jaeger |
|
|
| Benedicto XVI908700 |
MARIAZELL, Austria /EFE
Benedicto XVI denunció ayer la "concupiscencia, el egoísmo, el no saber esperar, la locura consumista y el culto al individualismo" que vive el mundo actual y afirmó que en medio de esas situaciones los sacerdotes prestan un importante servicio a la sociedad.
El Pontífice hizo estas manifestaciones en el discurso que dirigió a sacerdotes, diáconos, religiosos, personas de vida consagrada y seminaristas en el santuario mariano de Mariazell, a donde peregrinó para conmemorar el 850 aniversario de su fundación y a los que exhortó a cumplir los votos de castidad, pobreza y obediencia.
El Papa dijo que quien quiera seguir a Cristo "sabe que el camino está lleno de fracasos, sufrimientos, incomprensiones e incluso desprecio y persecución", pero que vale la pena ante la "profunda consolación" que es el encuentro con Dios.
Subrayó que los religiosos deben dar testimonio del amor de Dios y les recordó que la pobreza, la castidad y la obediencia "son determinantes para quienes quieren llevar una vida marcada por Cristo".
Añadió que la simple pobreza material "por si sola" no garantiza la cercanía de Dios.
"Quien quiere seguir a Cristo de manera radical debe decididamente renunciar a los bienes materiales. Para todos los cristianos, pero especialmente para los sacerdotes, los religiosos, para las comunidades, el tema de la pobreza y de los pobres debe ser siempre de nuevo objeto de un severo examen de conciencia", afirmó.
Respecto a la castidad, manifestó que los sacerdotes y religiosos no viven sin relaciones interpersonales y que con ese voto no se consagran el individualismo o una vida aislada, "sino que (los religiosos) se entregan totalmente al servicio del reino de Dios".
|