| RASGOS COMUNES.
Complots terroristas en Europa
Paul Haven
Los complots terroristas frustrados esta semana en Alemania y Dinamarca tienen algo en común: ambos han sido vinculados con Al-Qaeda y los orígenes de ambos parecen estar en las remotas zonas de Pakistán, el presunto escondite de Osama bin Laden.
Las tramas –que, de haberse concretado, hubieran causado una inmensa cantidad de muertes– sirven de escalofriante recordatorio a los europeos de que siguen estando en la mira de los terroristas, una amenaza agravada por sus fronteras abiertas, sus descontentas minorías religiosas y su afinidad con Estados Unidos.
Varios analistas han sugerido la posibilidad de que los terroristas estaban buscando montar un suceso espectacular en ocasión del aniversario de los atentados del 11 de septiembre, y agencias policiales alemanas señalan que en días recientes han percibido una actividad más frenética que lo normal por parte de los grupos islamistas.
"Es posible que la motivación (de los terroristas) haya sido este aniversario", admitió el fiscal general alemán Rainer Griesbaum, aunque advirtió que no hay prueba concreta de ello.
Wolfgang Bosbach, del partido Unión Demócrata Cristiana de la canciller alemana Angela Merkel, dijo por su parte: "Solo basta echarle una mirada a un calendario para darse cuenta que faltan unas horas hasta el 11 de septiembre".
En Alemania fueron arrestados tres hombres. El trío, según el prontuario, había sido entrenado en campamentos en Pakistán; los tres estaban vinculados con la Unión de la Yihad Islámica, un grupo afín a Al-Qaeda, y los tres, según los fiscales, compartían "un profundo odio hacia Estados Unidos". Otros ocho hombres están siendo investigados. Según funcionarios en Washington, entre los objetivos estaban el Aeropuerto Internacional de Francfort y la base militar estadounidense Ramstein en Alemania.
El martes, otros ocho hombres –con raíces en Pakistán, Afganistán, Somalia y Turquía– fueron arrestados en Dinamarca. Las autoridades dicen que están vinculados con figuras clave de Al-Qaeda, aunque no se ha divulgado qué lugares iban a atacar o cuándo.
Varios dirigentes de Al-Qaeda –incluidos bin Laden y su lugarteniente, Ayman al-Zawahri– han colocado mensajes en la internet amenazando con atacar Europa, y los expertos dicen que el volumen de tales mensajes y la frecuencia de su difusión han aumentado en tiempos recientes.
Aunque Europa y Estados Unidos han discrepado profundamente sobre diversos asuntos –la guerra de Irak, la existencia del centro de detención de Guantánamo, la existencia de cárceles secretas de la CIA– es Europa la que ha caído víctima de más ataques terroristas desde septiembre de 2001.
Los atentados más graves, los de Madrid en 2004 y Londres en el 2005, mataron en total a 243 personas. Otros planes han sido frustrados.
Los analistas opinan que las caricaturas del profeta Mahoma y la sensación de marginalización entre las minorías musulmanas de Europa han hecho del Viejo Continente un blanco tentador para los terroristas. Las fronteras relativamente abiertas han contribuido con el problema.
Robert Sturm, experto austriaco en temas de terrorismo, dice que los europeos se engañan si creen que sus países están a salvo, o que la oposición a la guerra de Irak los hace inmunes.
"Estamos en la zona de peligro", dijo Sturm, señalando que la trama desmantelada en Alemania parece ser parte de una conspiración más amplia de lanzar ataques en toda Europa.
DPA
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