| POSICIÓN.CANCILLER ASEGURA QUE SE MANTIENE POLÍTICA EXTERNA CONCILIADORA.
Rusia reitera rechazo a escudo antimisiles
Moscú sostiene que el plan de Estados Unidos busca destruir el equilibrio de poder en Europa.
Estados Unidos asegura que el sistema apunta a bloquear posibles ataques de países hostiles como Irán. MOSCÚ, Rusia/AP
Rusia mantendrá su oposición a la instalación de un sistema de defensa de misiles de Estados Unidos en Europa Oriental e insistirá que la situación de Kosovo se resuelva en favor de Serbia, dijo ayer, lunes, el canciller ruso Serguei Lavrov.
"Nuestros socios deben entender que no negociamos", expresó Lavrov ante estudiantes del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú, una de las principales escuelas de diplomáticos.
"Debería entenderse que a pesar de la política externa conciliatoria de Rusia, existen las llamadas ‘líneas rojas’ para nosotros, esto es cuando existe una amenaza verdadera a nuestra seguridad nacional o al orden existente de los derechos internacionales".
"Entre esos están, por ejemplo, los planes de Estados Unidos de instalar bases para un sistema de defensa global de misiles en Europa Oriental, y la resolución (de la situación) en Kosovo", manifestó el canciller Lavrov.
Sus declaraciones sugirieron que no habría avances en lo inmediato con respecto a los dos temas que más tensan las relaciones entre Rusia y los países occidentales.
Rusia se opone con firmeza al plan de Estados Unidos (EU) de instalar partes de un sistema de defensa antimisiles en Polonia y la República Checa. Moscú sostiene que el sistema busca socavar la fortaleza misilística rusa, y así destruir el equilibrio de poder en Europa.
EU asegura que el sistema solo apunta a bloquear posibles ataques de misiles de países hostiles como Irán.
Sobre Kosovo, Rusia se opone a la posición occidental de concederle la soberanía a la provincia serbia.
Serbia sostiene que Kosovo, que permanece bajo una administración internacional desde la finalización de la guerra en 1999, debe seguir siendo parte del país.
Moscú ha reiterado en numerosas oportunidades que no avalará ninguna decisión sobre el estatus de Kosovo que no sea aceptada por Serbia.
El Canciller ruso también criticó a Gran Bretaña por su oposición en la disputa por la extradición de Andrei Lugovoi, el ruso que las autoridades británicas han identificado como el principal sospechoso del envenenamiento del ex agente secreto Alexander Litvinenko.
De acuerdo con la posición rusa, su Constitución le prohíbe ese tipo de extradiciones. Moscú, sin embargo, está dispuesta a enjuiciar a Lugovoi si Gran Bretaña presenta suficientes evidencias.
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