El inicio oficial de los trabajos de ampliación del Canal de Panamá obligan a un reconocimiento a los panameños ilustres que lucharon por conseguir un trato justo con Estados Unidos sobre la administración de la vía.
Contrario a la falsedad que por algunos años se pretendió inculcar –que la real lucha nacionalista empezó el 11 de octubre de 1968–, fue una legión entera de patriotas la que, generación tras generación, sin partidismos ni mezquindades, planteó la batalla diplomática desde los albores mismos de la República. Así, la culminación de las negociaciones entre ambos países en 1977 fue una victoria de la diplomacia internacional, solo empañada en
Panamá por el imperio de un régimen autocrático. Y justo es reconocer también que el esfuerzo y la sangre derramada por tantos panameños encontró a la cabeza de Estados Unidos a un hombre justo como Jimmy Carter, quien hizo posible revertir una injusticia histórica, incluso a costa de su popularidad. |