| PRESERVACIÓN. LABOR CONJUNTA DE CIENTÍFICOS Y CURANDEROS.
Botánica y remedios
En las montañas y llanuras de la comarca Ngöbe Buglé hay más de 200 plantas con usos medicinales.
| LA PRENSA/Boris Gómez |
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| ESPECIE. Luis Torres, del Idiap, muestra la ‘Lombriz de suelo’, que es usada como tratamiento contra los parásitos.905588 |
Boris Gómez
vivir+@prensa.com
DAVID, Chiriquí- Tradicionalmente, los indígenas han utilizado plantas medicinales, pero nunca en el occidente de Panamá —donde habitan los ngöbe buglés— se llevó a cabo una clasificación científica de estas especies.
Ahora, científicos y curanderos indígenas panameños están trabajando en conjunto para preservar la riqueza botánica que se encuentra en las montañas y zonas bajas de la comarca Ngöbe Buglé, y que incluye unas 200 plantas que por siglos han sido usadas como medicinas por los indígenas de la región.
Luis Torres, funcionario del Instituto de Investigación Agropecuaria (Idiap), informó que esa institución firmó un convenio con la Asociación de Asistentes de Salud Naturalistas de la región ngöbe buglé para captar, clasificar reproducir y distribuir las plantas medicinales.
"El ministerio de Salud cuenta con 145 puestos de salud en la comarca y con 160 curanderos. Nuestra intención es la de salvar las especies y multiplicarlas para que en cada puesto exista una dotación de plantas medicinales", explicó.
Como nunca han sido clasificadas por botánicos, sólo se les conoce por el nombre común que le dieron los indígenas y los colonos a través de los años. Un estudio permitirá conocer si ya están clasificadas con su nombre científico respectivo o si se descubren especies endémicas de la zona.
El 80% de la población de la comarca usa estas plantas como "remedios" y se convierten en aliados de primeros auxilios de estas zonas apartadas.
"Es común que al registrarse mordeduras de serpientes, los indígenas usen plantas llamadas ‘Hombre Alto’ u ‘Hombre Pequeño’ para minimizar los efectos del veneno", explicó Torres.
laboratorio
Erick Quiroz, del Idiap en el distrito de San Félix, en la provincia de Chiriquí, expresó que el Estado construyó un laboratorio para reproducir las plantas y capacitó a un técnico indígena para el manejo de centro. "Ya existen 78 muestras de distintas variedades en el laboratorio y estamos en el proceso de adaptación de las plantas". Esto se debe a que estas provienen de distintas alturas, desde las montañas a mil 400 metros sobre el nivel del mar, hasta las llanuras.
"Los curanderos indígenas son sorprendentes. Uno va con ellos a la montaña y de repente identifican una hierba llamada ‘Lombriz de Suelo’, que sirve contra los parásitos, o una llamada ‘Parto’ que sirve para los dolores de los cólicos menstruales y a uno sólo le parecen plantas silvestres", comentó Torres.
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