TAL CUAL
‘MÁRTIR’. A Pedro Miguel González se le explicaron muy bien cuáles eran las implicaciones de su elección. Pero él prefirió aferrarse al discurso del nacionalismo. Dicen que incluso le echó en cara al Canciller que su padre fue una de las personas que pidió la invasión estadounidense. Entre los "calienta cabezas", aquellos que animaron a González a no declinar, estaban Titi Alvarado, César Pardo, Leandro Ávila y Juan Hernández. Este último después protagonizó una pelea con Balbina Herrera, durante el almuerzo en el Marriott en honor al recién elegido. Por cierto que Herrera fue la única representante del CEN del PRD en ese banquete. Ya ni en su propio partido los respetan.
IMPLICACIONES. Dicen que esta semana se pronunciará la Cámara Baja estadounidense, en relación a la elección de González. Solo falta que el Senado diga algo y se fregó el TPC.
FEUDO. Vanguardia Moral tuvo ayer su convención. Y pasó más de lo mismo: como invitados coincidieron Varela y Martinelli con Moscoso, y no se saludaron. Cada uno se sentó con su gente, mientras que Pancho Alemán, secretario de la directiva de Varela, prefirió sentarse con los mireyistas. Esto es como el amor de ciegos: se quieren, pero no se pueden ver.
Mónica Palm
mpalm@prensa.com
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