| RESTAURACIÓN.
El granito controversial
LONDRES, Reino Unido/EFE
El proyecto de utilizar granito de origen chino en las obras de restauración que se llevan a cabo en la catedral londinense de San Pablo, ha suscitado críticas de activistas de los derechos humanos y de un comité de la Iglesia anglicana.
El arquitecto encargado de supervisar las obras en cualquier edificio inscrito en la lista del patrimonio histórico del Reino Unido, ha dado su aprobación condicional.
Sin embargo, un comité anglicano ha pedido a los responsables de la conservación del templo, obra maestra del arquitecto Christopher Wren (1632-1723), que tengan en cuenta las "implicaciones éticas" antes de proceder al uso del granito chino. Según el diario Evening Standard, entre los críticos del plan figura el grupo de derechos humanos War on Want.
Su director de campaña y política, John Hilary, advirtió a los responsables del famoso templo que deben obtener garantías de que los trabajadores de la cantera china de donde se extrae el granito no sufren atropellos de los derechos humanos.
La dificultad, según reconoció Hilary, es que "incluso los supermercados y las cadenas de ropa que se abastecen en China se han dado cuenta de que sus propias auditorías no reflejan la realidad de lo que ocurre en aquel país".
La catedral de San Pablo está sometida a un programa de restauración y limpieza de fachadas e interior, incluida su gran cúpula, cuya duración estimada es de siete años.
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