| DERECHOS HUMANOS.
Desplazados y refugiados de Darién piden cuentas a Onpar
| LA PRENSA/Bernardino Freire |
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| NECESIDAD. En Darién, las piraguas y un buen motor son las herramientas de trabajo de los pobladores. 903312 |
Jovanka Guardia
jguardia@prensa.com
Desplazados y refugiados que viven a lo largo del río Tuira, en Darién, se preguntan por qué los fondos de las organizaciones creadas para atenderlos no redundan en beneficio de ellos.
En El Real, Eric Vargas, coordinador de la Oficina Nacional para la Atención de los Refugiados (Onpar), explicó que trabajan con recursos limitados. "Solo tenemos 200 galones de combustible para atender El Real, Pinogana, Vista Alegre, Yape y Boca de Cupe". Para llegar a estas comunidades es necesaria una piragua.
Melva de Stanziola, directora Nacional de Onpar, confirmó por su parte que el trabajo se ve "un poco limitado porque no se ha firmado el acuerdo con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur)".
Onpar recibe contribución económica de Acnur y un presupuesto por parte de Gobierno y Justicia. En 2006, Acnur donó unos 100 mil dólares. Para este año, el Estado ha destinado 30 mil dólares.
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