| ACCIONAR DEL SUNTRACS.
‘Suelten a Saúl’
Alejandro Pérez S.
Saúl Méndez no está detenido, le han impuesto una medida cautelar: "país por cárcel", por lo que el título de este artículo no hay que leerlo literalmente, sino que en el panameñismo en que se ha convertido este vocablo: "déjenlo tranquilo". La razón de este alegato oficioso se basa en indicios contundentes de que se ha iniciado una mascarada para controlar a algunos de los dirigentes del controversial sindicato de la construcción. Sencillamente, no estoy de acuerdo con estos métodos desde el poder.
Como miembro del Partido Panameñista tenemos discrepancias políticas fundamentales con el Suntracs, pues el discurso político de ellos niega el rol histórico que ha jugado y que jugará nuestro colectivo político en interés de las masas populares y los pobres de nuestro país.
Como parte de la clase política panameña vemos con mucha aprehensión que las fórmulas políticas que esbozan categóricamente algunos de sus dirigentes y uno que otro compañero de viaje van dirigidas a desconocer el sistema político que constitucionalmente rige en nuestro país, y a veces apuntan a su destrucción.
Cuando hablamos de métodos de lucha es claro que la inmensa mayoría de los panameños, sobre todo los trabajadores y trabajadoras más humildes de las zonas suburbanas de la ciudad rechazan los tranques y sus consecuentes afectaciones a terceros.
Estos antecedentes, más la experiencia personal que tuve con los dirigentes del Suntracs cuando co-gobernaron en la Caja de Seguro Social, dando muestras de una intolerancia visceral y de prácticas administrativas desconocidas en el sector público, me sitúan a cierta distancia política de ellos.
Sin embargo, he apreciado el gestionar sindical del Suntracs y sin lugar a dudas es una organización gremial a imitar. A pesar de su retórica encendida y su procacidad a la acción, son el ejemplo a imitar en materia de negociación. La Convención Colectiva Suntracs-Capac es la expresión más genuina de defensa de los derechos de los trabajadores. No hay una industria o sector económico en donde los salarios de los trabajadores puedan superar los negociados por la dirigencia del Suntracs.
Lo anterior me lleva a la convicción de que tanto el Suntracs, como su dirigencia son necesarios para la democracia panameña, sobre todo ahora que hay un despunte excepcional en la industria de la construcción, como consecuencia del boom inmobiliario y el desarrollo vertiginoso de la inversión extranjera turística. Aunque no se vea, o no se quiera aceptar, el Suntracs es un instrumento de redistribución de las riquezas del país, por lo menos en su sector laboral.
Lo que se percibe, entre políticos y apolíticos, es que el perfil político del Suntracs prevalece siempre, y siempre con un discurso apuntando fuera de las reglas del juego democrático. Se habla de nexos con Chávez que nadie ha podido corroborar.
Lo que un libertario panameñista, como yo, espera es que con el tiempo estos dirigentes sindicales lleguen a la convicción de que sus aspiraciones políticas y sus aspiraciones sindicales deben ser canalizadas a través de instrumentos de participación y movilización distintos, y se decidan, por fin, a organizar su propio partido político, y se lancen al debate político y a la disputa electoral.
La aprehensión política en contra de Suntracs no nos puede mover a utilizar cualquier cosa en aras de neutralizarlos políticamente. Es decir que, no podemos jugar sucio porque el adversario nos juegue sucio.
El Partido Panameñista es una organización política-electoral democrática, libertaria y tolerante y estos principios constituyen el eje central de nuestro accionar político. Dicho esto, es claro que los panameñistas objetamos métodos propios de regímenes autoritarios y la reciente actuación del Fiscal Auxiliar de la República con respecto a Saúl Méndez del Suntracs, tipifica precisamente estas acciones que refutamos de inaceptables, por su naturaleza antidemocrática. Es por ello, que planteamos con mucho vigor: "Suelten a Saúl".
El autor es miembro del Partido Panameñista.
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