| VIOLENCIA INTERSINDICAL.
Gobernar, no reprimir
I.Roberto Eisenmann, Jr.
Es obvio para todo el país que Suntracs es actualmente el sindicato obrero más beligerante, con mejor contratación colectiva y también es el más rico del país. Es también obvio que su agenda va mucho más allá de lo sindical, y pretende un cambio político de hecho -producto de un caos inducido por ellos- del actual sistema político democrático. Todo esto es de conocimiento público. Sin embargo, aunque el sindicato tiene todo el derecho a expresar sus torcidas aspiraciones políticas, no tiene derecho ni a provocar el caos ni a pretender conculcar la libertad sindical, ni a usar métodos gangsteriles violentos para lograr sus propósitos.
A su vez , el Gobierno -aunque sin reprimir- debe tener presencia y ejercer su autoridad para evitar el cierre de calles y la violencia intersindical que ya ha producido un desafortunado saldo de dos muertos.
Pero... y siempre viene el "pero": a pesar de que Suntracs hace todo lo posible por hostilizar a la ciudadanía (cuyo apoyo necesita), no se puede negar que logra apoyo para su agenda política en la medida que el gobierno atiende o desatiende los vitales problemas de la ciudadanía.
En la medida que el Gobierno muestre total ineptitud e incumpla sus obligaciones para con los familiares de los muertos envenenados por el Estado y con los que sufren una deteriorada salud por culpa del Estado, Suntracs contará con el justificado apoyo de estos ciudadanos. Y, si los estamentos del Gobierno no solo muestran una y otra vez su incompetencia total para con estos ciudadanos, sino que les entra a palos al mejor estilo norieguista, no deben buscar responsabilidad en Suntracs… la encontrarán al mirarse con vergüenza en el espejo.
Este gobierno llegó al poder prometiendo "cero corrupción", pero permite a los parientes barbaridades con tierras del Estado y nos sorprende con negocios extraordinariamente riesgosos para el país (oleoductos, cementeras, etc.) con "amigos" y "parientes". Si existiera una verdadera voluntad de cero corrupción, estos asuntos habrían sido cortados de tajo inmediatamente. No busquen responsables en Suntracs, mírense en el espejo.
Al actuar con ineptitud y no resolver lo del suministro de agua limpia o reparación de calles de acceso -por ejemplo- el gobierno también provoca apoyo a Suntracs.
En conclusión: el apoyo público a Suntracs aumenta en directa relación con la ineptitud del gobierno, al no atender, liderar ni resolver los vitales problemas de la ciudadanía.
En Venezuela existe un Chávez, no tanto por su capacidad política (que la tiene) sino más por la total incompetencia de los políticos y sus partidos que prestaron oídos sordos a los legítimos reclamos de la ciudadanía más vulnerable, llevando a la población a pensar y sentir "cualquier cosa es mejor que lo que tenemos".
¡Ese es el enemigo, señores gobernantes! El apoyo o no apoyo que logre Suntracs es producto directo de la incompetencia o eficacia que ustedes demuestren.
Dedíquense a gobernar con eficacia más que a pensar en reprimir.
El autor es presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana
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