| FÚTBOL. PARTIDO AMISTOSO.
Pese a terreno, España se alza con victoria en tierras griegas
El conjunto de Luis Aragonés amplió su racha a seis victorias, y le subió la moral a sus seguidores.
Los ibéricos iniciaron el partido con el recelo de lesionarse en la difícil y maltrecha cancha griega.
| REUTERS/Grigoris Siamidis |
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| CERTERO. Momentos en que el español David Silva (Der.) bate al arquero griego Kostas Chalkias. 900615 |
SALÓNICA, Grecia/EFE
La selección española firmó una victoria (2-3) en su visita a Grecia, vigente campeona de Europa, y resolvió con un buen resultado un compromiso marcado por el terror al maltrecho césped del estadio Toumba.
Dos goles del valencianista David Silva, una de las mayores esperanzas del fútbol español, decidieron el duelo a favor del equipo de Luis Aragonés.
A falta de dos semanas para que se juegue en Reikiavik, frente a Islandia, gran parte de sus opciones de estar en la fase final de la próxima Eurocopa, a España le sirvió este partido para prolongar su buena racha de resultados (seis triunfos seguidos) e inyectarse una buena dosis de moral.
Su actuación no pasó de discreta, pero la coartada del lamentable estado del terreno de juego, el intenso calor y el altísimo porcentaje de humedad, puede servir esta vez al equipo español para no sentirse culpable.
El duelo comenzó bajo el síndrome del miedo, sobre todo por parte española, a un campo impropio de un partido internacional, aunque sea amistoso.
El sembrado que se encontró España el martes, que obligó a suspender el entrenamiento que tenía previsto Luis Aragonés, estaba en el mismo sitio, como no podía ser de otra manera, pese a los intentos de mejorarlo de la federación griega.
Lo adecentaron un poco, eso sí, pero convertir un patatal en un campo de fútbol en menos de 24 horas es misión imposible. El césped, o lo que fuera, parece que amilanó a los españoles.
Sin representación del Real Madrid en la alineación por primera vez después de mucho tiempo, España arrancó sin fuerza, con el motor a muy pocas revoluciones. Paralizada, como si creyera que la hierba del estadio Toumba era un adversario más peligroso que Brasil.
El equipo heleno se adueñó del partido desde el primer minuto, en el que ya estuvo a punto de marcar por medio de Theofanis Gekas, que volvió a rondar el gol cuatro minutos después con un disparo a un poste de la portería española.
Al ritmo que impuso Angelos Basinas, centrocampista del Mallorca, Grecia borró del campo a España, con Gekas y Dimitrios Salpingidis convertidos en una pesadilla para la defensa de Luis Aragonés.
Fue Gekas quien marcó el 1-0, en el minuto 18, con un remate de cabeza tras un centro de Georgios Karagounis. España tardó un rato, pero despertó en el tramo final de la primera mitad de la mano de David Silva y Fernando Torres.
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