| PODER DE LA NATURALEZA.
Terremoto en Perú
Cynthia Castro Chiurliza
Es realmente difícil deshacerse de ese concepto de individualidad que tenemos. Todos y cada uno de nosotros somos personas, individuos con sentimientos, identidad, relaciones, y lo mismo identificamos en las personas con las que nos relacionamos directamente y con familiaridad. No pensamos, en cambio, en aquella individualidad cuando hablamos de las masas; los chinos, los árabes, los americanos, etc., son grupos generalizados. Se convierten para nosotros en un solo ente, y no nos ponemos a pensar que dentro de ese ente hay miles de personas, y cada una de esas personas es también un individuo con sentimientos, identidad, y relaciones con sus allegados, al igual que nosotros. Que cada una de esas 75 mil personas que murieron en el terremoto del 2005 en Pakistán e India eran padres, hermanos, abuelos, enamorados, médicos, entusiastas, dejados, intelectuales e ignorantes, y así en situaciones similares. Que eran personas, al igual que nosotros.
Si generalizamos una y otra, y otra vez, haciendo grupos cada vez más grandes, llegamos entonces a ese grupo al que pertenecemos todos: la Humanidad. Somos una masa humana y, al mirarse así, como masa, todos perdemos nuestra identidad. No venimos a ser más que un pedacito más, una billonésima parte del todo. Un número, tal vez.
El 15 de agosto del presente año un terremoto de 7.9 grados en la escala de Richter sacudió a Perú. Una alerta de tsunami fue lanzada para gran parte de Sudamérica y Centroamérica. Este día la naturaleza nos recuerda que está cobrando parte en este mundo al que nosotros, los humanos, llamamos nuestro. Y caemos en cuenta de nuestra vulnerabilidad ante tales situaciones, de nuestra impotencia ante los desastres naturales. Somos personas, pero para un desastre natural no somos más que una masa que, en cualquier momento, cuando la naturaleza así lo decida, puede desaparecer. Y dejaremos entonces de sentir y de ser, y desapareceremos los individuos que hoy día formamos parte del gran grupo de la Humanidad.
Actualmente, el caos reina en nuestro planeta. El clima cambia sin precedentes, las temperaturas suben y bajan creando confusión, terremotos sacuden fuertemente la tierra… Algo está pasando, y nos toca a nosotros presenciarlo. Si se trata de cambios producidos por intervención nuestra, o por curso normal de la naturaleza, o por alguna intervención divina, no podemos saberlo, mas seguramente cada uno de nosotros, individuos, tendrá sus teorías. Pero, independientemente de las causas, las secuelas se presentan y desmoronan aquella seguridad de nuestro hogar en la que tanto confiábamos, y no nos queda otra que enfrentarlo todos juntos, ya sea como un solo ente o como muchos individuos unidos.
La autora es hija de peruanos y estudia en Panamá
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