| SIRIA. ESTADOS UNIDOS ACUSA A SIRIA E IRÁN DE ATIZAR LOS ENFRENTAMIENTOS.
Irak piden fin de ayuda a rebeldes
Al–Maliki es el primer líder iraquí que visita Damasco desde la invasión estadounidense a su país.
Siria ya había aceptado participar de una red de inteligencia para combatir a los insurgentes.
| EFE/ Youssef Badawi |
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| Conversaciones. El primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki (Izq.), y su homólogo sirio, Mohamed Naji Al Otari (Der.), en Damasco.899274 |
DAMASCO, Siria/REUTERS
El primer ministro iraquí, Nuri al–Maliki, mantuvo ayer conversaciones en Damasco que apuntan a persuadir a Siria para que abandone lo que Bagdad ve como su apoyo a los insurgentes en su país.
Al–Maliki es el primer líder iraquí que visita Damasco desde que la invasión liderada por Estados Unidos derrocó, en 2003, al entonces presidente Saddam Hussein y dio lugar a una inestabilidad que provocó el desplazamiento de más de un millón de refugiados hacia la vecina Siria.
"No hay dudas de que la seguridad es un tema importante en estas conversaciones. Pero también estamos discutiendo refuerzos económicos para nuestros vínculos", dijo el portavoz del Gobierno Ali al-Dabbagh.
Al–Maliki, quien pasó años en el exilio en Siria como miembro de la oposición iraquí a Saddam, se reunió con el primer ministro sirio, Naji al-Otari, y está previsto que hoy, martes, se entreviste con el presidente, Bashar al-Assad.
Un funcionario iraquí que no quiso ser identificado contó que Al–Maliki exhortaría a Assad a tomar medidas para detener un supuesto flujo de combatientes y armas a través de la frontera.
"El patrullaje fronterizo laxo es inaceptable. Los insurgentes están incluso usando algunas de las mismas rutas que la oposición iraquí utilizaba para contrabandear armas durante los días de Saddam", dijo el funcionario.
Damasco albergó este mes una conferencia internacional sobre seguridad en Irak, en la que funcionarios de ese país instaron a Siria y a otras naciones vecinas a ayudar a apuntalar la seguridad o arriesgarse a la militancia en sus naciones.
Durante la reunión, Siria aceptó participar de una red de inteligencia para ayudar al Gobierno iraquí, respaldado por Estados Unidos, a combatir a los rebeldes y detener los movimientos de combatientes y armas a través de la frontera.
Irak dice que Siria ha sidolenta para tomar acción de acuerdo con pactos de seguridad pasados.
Damasco sostiene que ha estado reforzando el control fronterizo y que los insurgentes mataron a miembros de su propia fuerza de límites.
Estados Unidos acusa a Siria y su aliado Irán de ayudar a desestabilizar Irak.
Damasco e Irán niegan esa imputación y dicen que es de su interés nacional un Irak estable. A principios de este mes Maliki obtuvo promesas de apoyo por parte de Irán durante una visita a la capital de ese país, Teherán.
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