| EXTRADICIÓN DE NORIEGA.DEFENSA ALEGA QUE EL CONVENIO DE GINEBRA LE OTORGA EL DERECHO A REPATRIACIÓN.
Que Panamá decida: juez Hoeveler
La defensa de Noriega dejó ver nuevamente que el envío de este a Francia revela algo ‘muy político’.
‘¿No piensa usted que Noriega debiera responder por un homicidio?’, planteó Hoeveler al fiscal.
| El Nuevo Herald/C.M. Guerrero |
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| CASO. Abogados de Noriega señalan que el recurso de hábeas corpus ha limitado que ‘los tiranos encarcelen a sus oponentes’, independientemente de las acusaciones en su contra. 896029 |
Betty Brannan Jaén
LaprensaDC@prensa.com
MIAMI, Florida. El juez William Hoeveler entró ayer a su sala de audiencia caminando con bastón, muy lentamente, y con la ayuda de su asistente. Hubo momentos en que parecía tener dificultad en formular sus frases. Hoeveler tiene 84 años.
La sesión de ayer era para examinar si Manuel Antonio Noriega, siendo un "prisionero de guerra" protegido por el Convenio de Ginebra, puede ser extraditado a un tercer país (Estados Unidos quiere enviarlo a Francia) o debe ser repatriado (como afirman los abogados de Noriega).
Al abordar ese tema, Hoeveler planteó varias preguntas sobre la situación de Noriega frente a la justicia panameña. Cuando el fiscal Sean Cronin se acercó al podio para presentar su alegato, Hoeveler le preguntó, "¿Están ustedes en contacto con Panamá?".
"Sí, entiendo que el Departamento de Estado lo está", respondió el fiscal.
"¿Panamá ha presentado una solicitud de extradición?", preguntó el juez (quien también tomó nota de que las condenas de Noriega se obtuvieron en ausencia del imputado, cosa que en Estados Unidos es prohibido).
"Sí, tengo entendido que sí lo ha hecho", contestó Cronin.
"Entonces, si el caso en Francia es por lavado de dinero y el de Panamá es por homicidio, ¿por qué han dado prioridad a la solicitud francesa? ¿No piensa usted que él debiera responder por el homicidio?", planteó Hoeveler.
"¿Por qué no dejamos que Panamá decida si Noriega debe regresar?", preguntó el juez federal William Hoeveler en la audiencia de extradición celebrada ayer.
El juez insistió en ese aspecto varias veces durante la audiencia, pero no había allí un representante del Gobierno de Panamá que respondiera a su inquietud. Francia tampoco envió representación alguna.
Noriega estuvo presente, luciendo sus acostumbradas cuatro estrellas en las charreteras del uniforme, pero su familia no estaba.
Uno de los argumentos que su abogado Jon May presentó a Hoeveler fue que Noriega tiene derecho a un hábeas corpus, porque ese es el mecanismo que desde 1215 ha limitado que "tiranos encarcelen a sus opositores". Después de la audiencia, respondiendo a una pregunta de este diario, May descartó la ironía de que él haya presentado esa tesis para defender a Noriega, diciendo que "EU es un estado de derecho que debe respetar las libertades civiles, independientemente de lo que se le acuse al general Noriega".
Convenio SIN protección
La respuesta de Cronin fue que el Gobierno estadounidense considera que Noriega debería responder por sus delitos en ambos países, y que enviarlo primero a Francia es la única manera de lograr eso, porque Panamá prohíbe la extradición de sus ciudadanos.
Cronin también sostuvo que "nada en el Convenio de Ginebra prohíbe que un Estado miembro transfiera a un prisionero de guerra a otro Estado miembro".
Los abogados de Noriega, por otro lado, reiteraron el argumento de que el Convenio de Ginebra le otorga a Noriega "un derecho absoluto" de repatriado –no de extraditado–. Que Washington prefiera enviarlo a Francia revela "que aquí ocurre algo muy político", acusó May en declaraciones a la prensa ayer.
Rubino callado, Noriega también
Frank Rubino no abrió la boca en la audiencia de ayer, dejando el alegato enteramente en manos de su colega Jon May. A la salida, Rubino solo se acercó al micrófono para comentar lo extraño de que el Gobierno estadounidense prefiera enviar a Noriega a Francia a responder por un caso de lavado de dinero, cuando Panamá le tiene cargos mucho más graves.
En otras ocasiones, sin embargo, Rubino ha admitido que Noriega y sus abogados piensan que le irá mejor en Panamá, a pesar de la seriedad de sus condenas allí. Al final de la audiencia, Noriega alzó la mano, pero Rubino dijo que no era para hablar sino para mostrar algo en los documentos. Noriega se valió de las traductoras para escuchar y para conversar con sus abogados. Vestía su uniforme militar y el cabello negro le brillaba bajo las luces de la sala de audiencias, en la que había pocos puestos desocupados.
Del lado de los fiscales, el que normalmente ha encabezado el equipo del caso Noriega, Michael Patrick Sullivan, tampoco dijo palabra ayer. El alegato de los fiscales fue presentado de forma límpida por un joven abogado, Sean Cronin, quien evidentemente estuvo asesorado por los dos abogados del Departamento de Justicia en Washington que lo acompañaban. Todos los participantes en la audiencia –incluyendo a Hoeveler y Cronin– se refirieron a Noriega con el título de "general".
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