La violencia no conduce a nada, solo genera más violencia; pero esto no parecen entenderlo algunos trabajadores del sector construcción. En las últimas semanas hemos sido testigos de un incremento en la actitud violenta por parte de obreros, tanto del Suntracs, como de los no afiliados, quienes están recurriendo a métodos agresivos de intimidación para intentar conseguir sus fines.
Al margen de la legitimidad que puedan tener sus reclamaciones, nada justifica que estén empezando a relucir armas de fuego, armas blancas y hasta amenazas de agresiones entre obreros con sus herramientas de trabajo como martillos, palas y varillas. Cualquier problema, ya sea sobre afiliación sindical o mejoras en la seguridad laboral, se arregla con el diálogo y no con violencia.
La policía no puede ahora estar custodiando las construcciones para evitar derramamientos de sangre, por lo que será mejor que los diferentes líderes obreros hagan un llamado a la cordura, antes de que se produzca un hecho que tengamos que lamentar. |