| SEGURIDAD ESTATAL. PUESTOS CLAVE están OCUPADOS POR MILITARES DE CARRERA.
Los milicos están de vuelta
Mientras se debate el futuro de Noriega, al menos una veintena de sus colegas ocupan cargos públicos.
Daniel Delgado Diamante, ex teniente coronel de las Fuerzas de Defensa, ocupa hoy la jefatura de Aduanas.
| LA PRENSA/Jorge Fernández |
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| PROHIBIDO. La propia ley orgánica de la Policía Nacional establece que solo pueden ser nombrados director ‘personas civiles que no pertenezcan a la carrera policial’.893987 |
Rafael Pérez G.
rperez@prensa.com
Justo cuando se debate la posible salida de la cárcel en Estados Unidos (EU) de Manuel Antonio Noriega, quien comandó la fuerza castrense en los últimos 76 meses de la década de 1980, en Panamá un número plural de sus colegas militares revolotea en puestos clave en el aparato de seguridad estatal.
Tras la asunción del nuevo gobierno, encabezado por el Partido Revolucionario Democrático (PRD) –que fuera el brazo político de los cuarteles–, los rostros de conocidos militares fueron sigilosamente abriéndose paso en la estructura gubernamental.
El ex teniente coronel Daniel Delgado Diamante –de las fenecidas Fuerzas de Defensa– fue designado secretario general del Ministerio de Relaciones Exteriores, y el degradado mayor Severino Mejía actuaba como asesor del entonces ministro de Gobierno y Justicia, Héctor Alemán.
Su compañero de armas, José Gómez, quien había obtenido su jubilación como subdirector de la Policía Nacional en la administración de Ernesto Pérez Balladares, ingresó como segundo a bordo del Servicio de Protección Institucional (SPI), una fuerza encargada de la custodia del Palacio de las Garzas.
Pero un reacomodo de sus fichas permitió a la actual administración colocar, sin mayor ruido, a esas figuras en puestos de mayor exposición pública. Así Delgado Diamantes fue posesionado como director de Aduanas y Mejía asumió como viceministro de Gobierno, y posteriormente se encargó también de la Autoridad del Tránsito.
Gómez, por su parte, pasó a fungir como director encargado del SPI, pese a la existencia de una norma de ese propio servicio que prohíbe que un oficial de carrera policial asumiera ese cargo.
En medio de la escaramuza provocada por la golpiza que miembros del SPI le propinaron a familiares y pacientes afectados por medicamentos contaminados que fueron elaborados y recetados en la Caja de Seguro Social, el Gobierno volvió a incumplir la citada norma legal y dejó a Omar Alvarado, otro militar, encargado de las riendas del SPI.
Pero no son los únicos
La reaparición de Luis Gordón –educado en una academia militar– como director del Sistema Penitenciario bajó la ventana para mirar a través del espejo retrovisor en manos de quién están los asuntos de seguridad pública en Panamá.
Algunos botones de muestra. Juan Cerezo, ex subdirector de la Policía Nacional, tiene en sus manos la jefatura de la seguridad en el Aeropuerto Internacional de Tocumen.
Su colega de uniforme, Clovis Sinistierra, que provenía del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional, está encargado de la Dirección de Migración, mientras Tomás García Tovar, ex subdirector de esa entidad, está en la Dirección de Seguridad Pública de Gobierno y Justicia.
Los también subcomisionados (r) , Nataniel Samuel y Jorge Olivardía ejercen puestos en el aparato de gobierno. Samuel es el director de trámite de la Autoridad del Tránsito, y Olivardía es el jefe de seguridad de la Lotería Nacional.
Los mayores José Pájaro, Jorge Correa y Walter Hernández, también se encargan de asuntos de seguridad. Pájaro en la cartera de Gobierno; Correa en la Caja de Seguro Social y Hernández en la Área Económica Especial Panamá Pacífico que opera en Howard.
Y sus colegas de menor rango siguen sus pasos.
Los subalternos siguen la línea de sus maestros
Si los oficiales de alto rango han regresado al "servicio público", entre los que destaca el mayor Humberto Melara, jefe de seguridad del Ministerio de Obras Públicas, aquellos de menor rango también han seguido sus pasos. El capitán Julio Vallejos ocupa el cargo de jefe de seguridad III en el Servicio de Protección Institucional (SPI), mientras su colega de igual rango Nino Vaprio labora en la Zona Libre de Colón. Francisco Porras ejerce tareas en el Servicio Marítimo Nacional.
Los tenientes Lázaro González, Héctor Armuelles, Eliécer Suárez e Ivor Pittí también están en el aparato. González es jefe de inspección de transporte en el Tránsito; Armuelles labora en Economía y Finanzas, Suárez es jefe de escolta del presidente, Martín Torrijos, y Pittí es el coordinador de seguridad de la Autoridad Marítima de Panamá.
Al respecto, Enrique Montenegro, del Frente Nacional contra la Corrupción, dijo que lo cuestionable del asunto es que un alto porcentaje de esos militares cobra –además de su salario– la pensión de jubilación.
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