| POLÉMICA.BUD SELIG SE REUNIó CON INVESTIGADOR SOBRE EL USO DE ESTEROIDES.
Barry Bonds en el ojo del huracán
El toletero de los Gigantes todavía tiene una deuda pendiente por perjurio ante un gran jurado federal.
Disparó el martes el cuadrangular 756 en las Grandes Ligas, dejando atrás el récord de Hank Aaron.
| AP/Marcio José. |
|
|
| Acto. El legendario astro Hank Aaron acompañó a Barry Bonds.893396 |
SAN FRANCISCO, EU/DPA
Barry Bonds es hoy el "Rey de los Jonrones" de las Ligas Mayores de béisbol, pero el fantasma del fraude y la mentira lo mantendrán con insomnio por mucho tiempo, antes de que su presunto vínculo con las drogas le permita llegar al Salón de la Fama.
El controversial y hosco slugger de 43 años, que "arrasó" con su presencia en los medios de prensa de Estados Unidos al ascender a la cima de los cuadrangulares con 756, todavía tiene una deuda pendiente por perjurio ante un gran jurado federal, además de que su nombre ha estado asociado con el uso de sustancias prohibidas.
El BB King casi no ha respondido a las inquietudes de los medios de prensa ni antes ni después de alcanzar en la noche del martes la mágica cifra.
Pocos monosílabos ante un mar de preguntas, lo cual refuerza los comentarios que lo han tildado de "arrogante, engreído y que no socializa con la prensa, los aficionados, sus compañeros y hasta con los mánagers".
Bonds, de los Gigantes de San Francisco, disparó el martes el cuadrangular 756 en las Grandes Ligas, que le permitió dejar atrás el récord de Hank Aaron (755), inalcanzable durante 33 años.
El presunto vínculo con las drogas de Bonds provoca que fuera de San Francisco, los fanáticos lo reciban con abucheos, silbidos y carteles de rechazo, como el que muestra un asterisco en señal de que el récord debe tener un señalamiento por estar manchado por el uso de esteroides.
En San Francisco no ha cedido el ambiente festivo, pero en Anaheim, Denver y Arizona, se produjo un estruendoso abucheo al trasmitirse las imágenes del batazo, que no aceptan los amantes del fair play. Idénticas escenas se producirán seguramente en próximos días, cuando Bonds salga al terreno.
Sin embargo, el parco Aaron, quien no había querido referirse a su adversario, le extendió ahora un ramo de olivo en un gesto de caballerosidad y deportivismo.
Por su parte, el comisionado de Grandes Ligas, Bud Selig, no presenció en vivo el jonrón 756 de Barry Bonds para reunirse en Nueva York con George Mitchell, el principal investigador sobre el uso de esteroides en el béisbol de las mayores.
Selig estaba en Nueva York y vio en televisión el cuadrangular de Bonds, con el que el toletero de los Gigantes de San Francisco quebró el récord de Hank Aaron el martes por la noche, dijo una persona con conocimiento del paradero de Selig en ese momento.
La persona habló bajo la condición de permanecer en el anonimato porque no tiene permiso para hablar públicamente sobre el tema.
|