Una grieta en el crisol
‘Respetar la dignidad de los demás, en especial de los protagonistas o partícipes de nuestras informaciones’, ‘La Prensa’, Norma ética número 4
Yasmina Reyes
yreyes@prensa.com
Una lectora envió a uno de los reporteros un comentario que atrajo mi atención cuando él tuvo la delicadeza de compartir esa correspondencia con la idea de que podría ser de utilidad en la Página del Lector. Y lo ha sido. Su carta tocó un tema que hace días me viene dando vueltas porque he encontrado que lo que ella indica se aplica al trato que se da a otras comunidades que parecen signadas por la suerte, o la ignorancia, de sufrir una (espero) inconsciente carga de racismo.
La carta que firma Nadhji Arjona dice: "El sábado 28 de julio [de 2007], leí en la sección Panorama de La Prensa, página 5A, una noticia acerca de un "lote vendido a la firma hebrea Eya’s Mazal Tov".
Me pregunté si el dueño hubiera sido practicante de otra religión, ¿habría escrito José Arcia: "lote vendido a la firma católica Promociones Los Ángeles", o bien, "lote vendido a la firma adventista Bienes Raíces El Santo" o cualquier otra razón social? (nombres figurados, por supuesto).
Quisiera que tomara en cuenta algunas cosas, joven periodista. En primer lugar, una razón social no tiene nada que hacer con la denominación que se da a un idioma y una religión.
Existe la religión hebrea y la lengua hebrea, pero no es una denominación para identificar determinada firma, aun cuando el nombre o razón social de ésta aparezcan en lengua hebrea.
("Is it Kentucky’s Fried Chicken a Protestant firm?") [¿Es KFC una empresa protestante?].
Parece haber una tendencia generalizada a resaltar la religión cuando se trata de judíos. Cuídese de esto al escribir, mi amigo, porque no hay nada peor que sesgar una acusación señalando las creencias de una persona. Los hechos y la conducta de cualquier individuo deben estar al margen de la discriminación; con esto engrandecemos nuestra nación, que es un heterogéneo crisol de culturas".
Lo que la Sra. Arjona señala es solo una de las manifestaciones racistas con las que a veces nos referimos a los panameños de grupos minoritarios, sean estos religiosos o étnicos.
De hecho, es bastante común que se relacionen los conceptos comerciante, empresario o dueño de tienda con asiático. ¿Qué información relevante agrega el especificar de dónde provienen los antepasados de estos empresarios? Nada, solo sembrar o abonar la semilla del racismo, hacer énfasis en lo que hace a ese panameño diferente de aquellos que se perciben como "criollos".
Y esto con el agravante de que se les llama "asiáticos", metiendo en una sola bolsa a gente de pueblos muy distintos. Los pueblos chino, japonés, coreano, vietnamita, nepalí, bhutanés, birmano, por mencionar solo algunos asiáticos, son muy diferentes. Esta confusión es la misma que los latinoamericanos resentimos tanto cuando vamos a Estados Unidos y nos etiquetan como "latinos" y no se respetan ni reconocen las diferencias entre argentinos, colombianos, guatemaltecos y panameños, solo porque nacimos al sur del río Grande.
Veamos dos ejemplos recientes: Página 11A, edición del 3 de julio de 2007. La noticia se titula "Comerciantes herreranos muestran su inconformidad". Hasta aquí bien, pero en el cuerpo de la nota pronto se cae en el estereotipo.
"Cerca de 400 personas, entre asiáticos y panameños dueños de pequeños comercios, protestaron ayer por las principales avenidas de Chitré, en contra de lo que ellos califican como abuso de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia."
Yam Lee, representante de los comerciantes asiáticos, dijo que las multas impuestas por la Autoridad son exageradas y como comerciantes no aguantan más.
Joel Rodríguez, comerciante panameño, manifestó que ellos no quieren una Autoridad enemiga.
Página 10A, edición del 1 de agosto de 2007. "Protestan en Colón por el desmedido aumento de la canasta básica familiar". En los párrafos dos y tres de esta nota el tono racista es innegable. "Decenas de personas solicitaban al alcalde de Colón y a los representantes de corregimiento un pronunciamiento público en contra del alza en el precio de los productos de la canasta básica, sobre todo los que se venden en los minisúper de ciudadanos chinos, locales que se encuentran alrededor del mercado público.
Pedro Pablo Villaverde, vocero de los manifestantes, indicó que esperan que las autoridades de la provincia tomen acciones frente al ‘robo indiscriminado’ al cual son sometidos por los comerciantes chinos...".
Es cierto que la gran mayoría de las tiendas o comercios al por menor están regentados o son propiedad de panameños de ascendencia china, pero no es necesario señalar eso a menos que en las tiendas propiedad de negros, santeños, españoles, capitalinos, etc. los precios sean diferentes. ¿Y lo son? Pues, no. Entonces no es cuestión de raza ni de dónde provengan sus padres o abuelos, es un fenómeno económico y como tal debió reportarse.
Derecho de palabra, expresión y pensamiento
1 DE AGOSTO.El derecho de palabra es una facultad individual, en la que se incluye, la expresión y el pensamiento. Es un derecho que contribuye a la formación de la opinión. Los medios de comunicación (televisión, radio, prensa) constituyen los vehículos para hacer manifiesta esta libertad. Para que esta facultad sea legítimamente ejercida, es necesario que cumpla con una serie de requerimientos: que no sea coaccionada por los gobernantes, no manipulada por los poderes económicos, políticos o los grupos humanos de influencia, no monopolizada por los dueños de los medios de comunicación y que quien la ejerza no lo haga por sensacionalismo, amarillismo o con intención motivada de calumniar e injuriar.Las regulaciones legales intentan mantener a este derecho lejos de los abusos. Para muchos estas regulaciones no son sino restricciones a la libertad de pensamiento. Sea lo que fuere el ejercicio libre de este derecho exige que cada persona deba saber cuándo se ofende, difama y calumnia a una persona.
Nadie puede escudarse tras este derecho para entrometerse en la privacidad del otro o que con intención premeditada, escriba o publique actos o hechos que pertenecen a la vida íntima de cada individuo, familia y asociación o que bajo el paraguas de la reserva del informante publicite hechos distorsionados de las personas naturales y jurídicas.Tengo varias ideas relativas a la libertad de palabra que no logro conciliar. Entre ellas, el que se dice que la libertad de palabra no puede ser objeto de injerencia, limitación, censura, siempre que no vaya contra la moral, los valores, la ley, la reputación, el decoro y la dignidad de una persona, grupo, comunidad e institución. Desde este punto de vista, la libertad de palabra está supeditada a que quien la ejerza debe observar estos parámetros o de lo contrario estaría en el club de los que violentan la potestad de expresarse o de opinar, ya que esta libertad, como todas, exige que se observen ciertas normas para su ejercicio.Por otro lado, se publicitan las opiniones, de acuerdo a otros parámetros, entre otros podemos mencionar: No más de [tantas] palabras, enviar foto reciente, copia de cédula o nos reservamos el derecho de seleccionar, editar y publicar…
El conflicto: Si mi opinión, no es injuriosa, difamatoria, infame, ofensiva a la honra, dignidad, al pudor, al mérito, al crédito, al decoro, a la decencia, al recato, al honor de las personas y que llevan a una afectación de las relaciones familiares, a la conducta moral, ética, religiosa, jurídica, a la persona, debería ser publicada, transmitida, sin limitación.La realidad: La libertad de palabra, hoy, es monopolizada por políticos, abogados, medios de comunicación, entre otros.Por otro lado, a diario leemos, en la prensa escrita, conceptos como: mediocre, inútil, incapaz, tarados, corruptos, grupo de delincuentes, institución de retrasados, par de ignorantes, charlatanes, seudo profesores, individuos…. con mentes oligofrénicas, y más. Me parece que aquí se quebrantan las normas. ¿Por qué estas opiniones se publican o trasmiten? Los conceptos citados atentan contra el decoro, la dignidad e imputan delitos a las personas, por lo que son acciones tipificadas como delitos en nuestra ley. Decir que alguien es corrupto o delincuente, le imputo un delito o que alguien es mediocre, inútil o charlatán o seudo, le ofendo su moral, sus capacidades profesionales o humanas, por lo que ofendo su decoro, su crédito o mérito.
La solución posible: corresponde a todos, medios de comunicación, periodistas, articulistas, reporteros, los que de continuo plasman sus pareceres en los medios escritos y los que comunican sus ideas por la radio, elevar el discurso, hacer uso del buen discurso, de la elegancia de nuestro lenguaje, al momento de ejercer la potestad de palabra.Por otro lado cabe a los medios de comunicación, censurar toda opinión, escrito, reportaje, noticia, que utilice conceptos insultantes a las capacidades de las personas e igual que los programas diarios de opinión, sea por radio o televisión, a cambiar de invitados, pues muchos son políticos que caen en conflictos ideológicos.
Todos juntos por una verdadera libertad de expresión, que tome en cuenta a cada panameño(a), en donde se resalte la calidad expresiva, la altura de la escritura, la belleza de nuestro idioma, la profundidad investigativa, el conocimiento científico, filosófico, humanístico, tecnológico de los tópicos tratados. Evitemos el sesgo, la parcialidad, la poca altura ideológica, el amarillismo y así lograremos una verdadera libertad de palabra.
Julián Morán
Y ahora.... ¿quién podrá defendernos?
3 DE AGOSTO.Elegí esa frase célebre para llamar la atención en espera de que, a través de esta nota, alguien se digne ayudar a los usuarios de los servicios públicos. No busco indemnizaciones ni protagonismo, simplemente quiero que se cumpla lo que las reglas dicen y que nos responda la autoridad asignada a hacerlo.El pasado 21 de abril se presentaron dos reclamos a la compañía Elektra Noreste por luminarias que permanecen apagadas durante la noche. Los reclamos se hicieron a través del sistema electrónico de recepción de reclamos al que se ingresa llamando al teléfono 323-7100.
Ese sistema generó dos números de reclamo (10944 y 10945).El 5 de mayo llamé nuevamente al mismo número para darle seguimiento a los reclamos y la persona que me atendió me indicó que esos números eran inválidos y que debía reportar el problema nuevamente. En esta ocasión se levantaron las quejas BC275153B y BC2751616 y a pesar de que desde este momento están bien registrados en el sistema los reclamos, los postes con los daños (N017811 y N017812) y el NIC de la persona que lo reporta, hasta la fecha no se logra que se resuelva el problema.
El 31 de mayo contacté a la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos y tampoco he logrado mucho con ellos. He incluido en mi rutina semanal al menos una llamada al teléfono 323-7100 para darle seguimiento a los daños, así como llamadas a la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos para ver si me ayudan a presionar a Elektra Noreste a que reparen los daños.En cada llamada recibo la misma respuesta de parte de "Atención al Cliente de Elektra Noreste": El departamento de mantenimiento tiene los daños en estatus de "pendiente". Al tratar de conversar con la persona a cargo del departamento de Servicio al Cliente me indican que está ocupada atendiendo a otro usuario y me prometen que me van a devolver la llamada.
Entiendo que las compañías de distribución tienen que cumplir con ciertos niveles de servicio y que entre ellos está el tiempo de respuesta a los reclamos de los usuarios. Todos los que utilizamos los servicios de las distribuidoras eléctricas pagamos por el alumbrado público y lo mínimo que esperamos es que las luminarias funcionen alrededor del área de nuestras residencias.Si la empresa Elektra Noreste no arregla los daños reportados por los medios adecuados y que ellos mismos han habilitado y la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos no los presiona para que cumplan con su compromiso y lo hagan, ¿quién podrá defendernos?
Guillermo Acevedo
Cuchillo de palo
31 DE JULIO.La Prensa, con mucho tino, está obsequiando dos fascículos semanales titulados "Ortografía para todos", lo que me parece fantástico. Esta publicación ayudará a grandes y chicos a mejorar y afianzar esta parte de nuestro idioma, sumamente importante para nuestro desarrollo intelectual.Pero lo que me llama la atención es que sean, precisamente, algunos empleados de La Prensa, los que no la tomen en cuenta.
Si una persona coloca un anuncio en ese periódico, es obligación de quien lo recibe revisarlo y corregirlo, por lo menos gramatical y ortográficamente. En los clasificados del 31 de julio, en la sección 420 Personales, hay un anuncio escrito así: "Boluctosa joven ofrese sus cervisios de masajes y algo mas. Complase tus fantacias". O sea, 10 faltas ortográficas en tres cortas líneas.[Los correcto habría sido: Voluptuosa joven ofrece sus servicios de masajes y algo más. Complace tus fantasías]. Este risible anuncio confirma aún más la necesidad de publicaciones como el manual "Ortografía para todos", que ustedes están entregando los jueves y sábados.
Justo Pardo Villalaz
Lecheros aclaran
3 DE AGOSTO.Me dirijo a Ud. para aclarar conceptos equivocados emitidos en una noticia publicada en la sección Economía y Negocios el jueves 2 de agosto de 2007, sobre las aspiraciones que mantienen los productores de leche de Panamá para que se pague un precio real de mercado por su leche que es 50% del precio pagado por el consumidor.En la actualidad, los productores de leche reciben 34 y 35 centavos [por litro] en la leche grado "A" y 24 y 25 por la grado "C".
Este precio representa un incremento de tres centavos al productor , mientras que el consumidor paga 10 centavos más por el litro de leche fluida y mucho más por la leche en polvo y por los productos lácteos procesados.Decir que "los productores de leche han decidido colgar los guantes" equivale a decir que estamos dejando la actividad de producir leche o que estamos satisfechos por los actuales precios que nos pagan las plantas procesadoras. ¡Ninguna de las dos es la verdad! No hemos colgado los guantes, nuestra lucha continúa y más que nunca nos sentimos fuertes y capaces de defender nuestro mercado.
Solo cuando las plantas procesadoras y los productores hayamos establecido este balance y equidad, Panamá dejará de importar esas enormes cantidades de leche extranjera que hoy las plantas pagan a 58 centavos el litro.
Ing. Belisario Contreras
Productor de leche
Vicepresidente de ANAGAN Chiriquí
Secretario de COOLECHE y APROGALPA
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