| JUSTICIA.
Noriega como prisionero de guerra
Eudoro Silvera
Hace poco escuché a unos obreros, en conversación a gritos, señalar la conveniencia de que Noriega vuelva pronto al país a implantar el orden y acabar con los asesinatos diarios, los secuestros y los robos, y a meter en la cárcel a los "funcionarios corrompidos".
Inmediatamente me representé la situación:
Si así piensan las personas pobres e ignorantes, a quienes los militares hicieron más pobres al saquear el Seguro Social, no solo de sus activos, sino de sus medicinas... ¿qué podríamos hacer los que hemos tenido acceso a una educación superior sin ser copartidarios ni amigos ni parientes de los policías golpistas?
Comenté el asunto con unos amigos, incluido un abogado graduado en una prestigiosa universidad norteamericana, y todos coincidieron en lo siguiente:
El gobierno de Washington declarará a Noriega "prisionero de guerra" y, como tal, este no podrá ser extraditado a Francia, sino devuelto expeditamente a su país de origen", de acuerdo con la inconvención de Ginebra. Es sabido que Panamá no extradita a sus ciudadanos.
Siendo esto así, cualquier general de Estados Unidos que sea hecho prisionero en las frecuentes intervenciones militares de ese país del norte en tierras extranjeras, "deberá ser devuelto expeditamente a su país de origen", luego de cumplir su sentencia en estados invadidos como Afganistán, Irak, Panamá y tantos otros.
Solo un tonto podría creer que este gobierno va a llamar a juicio al hombre que se encargó de entregarle la mesada al joven Torrijos, faltando su padre. Además, el Presidente de Panamá puede indultar a quienes quiera, visto que hay precedentes entre personas que salieron de la cárcel, en donde cumplían condenas por delitos penales.
¡Y esta vez nos acogeremos al derecho norteamericano que actúa por precedentes, y el indulto presidencial automáticamente se convertirá en una realidad que no asombrará a nadie!
El autor es pintor y músico
|